viernes 13 de noviembre de 2009

Cuarteto Bolche

Paso las tardes tirando
los boomerang del sustento
en un baldío cercano a la cama donde duermo.
Ahora duermo, duermo y duermo,
practico el futuro, desbarranco proyectos,
me acostumbro a la muerte.

Estoy enamorado de todo lo que se mantiene
a perfecta distancia
haciendo equilibrio entre el Bien y el Mal.
De todo lo intocable.
Para volverme un intocado.
Estoy enamorado de todo lo que me vuelve,
me ronda, me convierte en un tipo peligroso.

Enamorado de la página 98 del libro
" Escritos de un Salvaje " de Paul Gauguin.

Escuchando a Chébere, en el R-18,
asumiendo lo extraordinario, el sacrifico, la maravilla,
sabiendo que sólo ante lo extraordinario, el sacrifico, la maravilla,
tendré paz, daré amor, seré pleno,
atravesando barrios hasta llegar a la Colón,
manejo llorando un R – 18,
- voy a devolverle el auto a mi hermano -.

Voy cantando el tema “ Velocidad ”,
le invento letra, le agrego data:
“ cuando llovizna de noche
y cuando añoro sus ojos tan tiernos
su frágil pecho pegado a mi cuerpo
acelerando el 18 en silencio
voy por las calles y recuerdo…*


Los estoy esperando,
pausado pero no remoto,
tranquilo pero no evacuado,
con un mañana repleto de tajos,
solo, enamorado,
volando arcaico sobre mis propios huesos,
mal iluminado, algo enfebrecido,
elevado a la décima potencia de mis ancestros,
evaluando el tamaño de la cobardía
de mis contemporáneos,
asumiendo una estatura,
una extensión,
un diámetro de huella,
una intensidad en el grito,

- orgulloso del amor que te prodigo
que no forzaste ni me impuse -,

esperando, no el milagro,
sino la ratificación del camino tomado
más allá de la duda de si fue el elegido,
enmierdado,
sí, de barro y yuyo y odio mineral,
proto - criminal, cuasi - analfabeto, algo suicida,
advertido y advirtiente,
la corriente de sangre creadora
de luz y de mar,
la cometa de semen dadora
de amor y de espanto,

- soy lo que aún no soy,
pero lo soy porque me sé capaz de serlo -,

el inter-oceánico parado en la esquina de los talones
de la que se fue, volvió y volvió a irse sin volver
y ahora: ¿ volverá ? ¿ será millones ?,
¿ tendré paz, daré amor, seré pleno ?,
el cordón perpetuo que atraviesa y enhebra
a la niña en mujer, en fin:
flaca,
lo que necesites,
en el lenguaje que sea,
a la hora que sea.


Los estoy esperando… y no llegan,
carajo !,
a estas alturas del año salir a buscarlos…

Dichoso porque los aventajo
en mi falta de propósito,
de título, reinado,
maquinaria y esperanza.

Dichoso porque tengo delante de mí
el perfecto reflejo de las cosas que dejo:
una mujer devenida en sombras
con la que no pudimos dejar de querernos,
la hija de mi hermano que me tiende sus brazos,
y un par de escritos que esperan
un final de rencor o de felicidad.

Dichoso porque nada dejo.

Ya soy genial.
Ya vienen a mí, por mí, alegres demonios.
Hasta la próxima alegría, entonces.

Já !.

La dicha sea conmigo.

domingo 8 de noviembre de 2009

El Mayor Poeta De Córdoba

El mayor poeta de Córdoba ha dicho
“ el agite está en tu corazón ”.
Procura el agite,
pero primero, procura el corazón.

Procura el corazón que has olvidado
procúrate de palos, de trincheras,
has llegado sin Él, ciega carcaza
que refleja el vacío en su existencia,
puerta de piedra que da a otra puerta
y entre una y otra hay dos, tres, miles de pasos,
bocas abiertas que gimen su guadaña,
litros de sangre que vierten tus tormentas,
caños de cloacas que corren por tus brazos,
y siempre, como un Dios, ésta escopeta
que dentro del cerebro emana sexos,
ojos y puertas,
y sólo, detrás de una,
late tú vida,
tú agite,
tú verdad.

Procura el corazón.

El agite está en Él.

Palabra de poeta.

viernes 6 de noviembre de 2009

¿ Quién Mató Al Hermano De Julio ? - Ernesto Lisboa Castro

Han matado al hermano de Julio
y él no está para charlas.
Él anda como un perro rabioso
buscando a ese destino
para terminarlo y sacarse la rabia.
Han matado al hermano de Julio
pero la radio habló de un perro extraviado,
han matado al hermano de Julio
pero la televisión seguía con su programación barata,
han matado al hermano de Julio
pero el patrullero seguía parado en la esquina.
Han matado al hermano de Julio
y me pregunto: “ ¿ quién fue ? ”,
pero Julio se compró un revólver
creo… creo que es un… sí, es un 38 corto
y él anda más rabiosos que nunca.
Han matado al hermano de Julio
y me pregunto: “ ¿ quién fue ?
pero creo… sí, Julio
ya sabe el nombre y el apodo del asesino.
Anduvo preguntando por la junta
si conocían a un tal Rodrigo Gollos
de sobre-nombre “ el loco mono ”,
uno le dijo el lugar de la guarida del “ loco mono ”.
Prácticamente ya estaban acorralados esos dos destinos
en cualquier momento íbamos a saber de la noticia
de quién mató a quién.
Creo… sí, Julio
hizo “ justicia ” sobre “ el loco mono ”
y la “ justicia ” de esta sociedad barata
hizo “ justicia ” sobre la “ justicia ” de Julio.
Al otro día no faltó ni uno
al velatorio del hermano de Julio
y de Julio…

ERNESTO LISBOA CASTRO ( CÓRDOBA - 1974 )

De Su Libro: SI QUERES ESCRIBIR, LOCO, NO TE VISTAS DE NEGRO

lunes 2 de noviembre de 2009

Ya No Escucho Cuarteto, Ahora Lo Leo.


Ya no escucho cuarteto. Ahora lo leo.
Leo las canciones.
Le doy nueva entidad a las palabras.

Dice Damián Córdoba:

“ Yo que me reía antes de la vida
ahora soy un hombre que muy mal camina
no me quedan incluso mis sentimientos
yo canto para soñar que estoy despierto… ”

“ Quiero volver a ser el hombre
que yo era
olvidar esas maneras
y vivir
la realidad... ”

jueves 29 de octubre de 2009

Escritos De Un Salvaje


Enamorado de la página 98 del libro
" Escritos de un Salvaje " de Paul Gauguin:

" ... la quería y se lo dije, y esto le hacía sonreír.
Ella parecía quererme, pero no me lo decía en absoluto.
Algunas veces, por la noche,
un relámpago surcaba el oro de la piel de Tehamana.
Esto era todo, y era mucho.
Me pidió ir a ver a su madre a Faaone, como había prometido.
Se fue; la metí con tristeza en el coche público
con algunas piastras en su pañuelo para el viaje.
Nos dijimos adiós. ¿ Volvería ?. Volvió unos días más tarde.
Me puse a trabajar de nuevo y la felicidad sucedía a la felicidad.
Cada día, cuando despuntaba el sol,
había una luz radiante en mi casa.
El oro del rostro de Tehamana lo inundaba todo a su alrededor
y los dos íbamos a un riachuelo cercano,
con naturalidad, con sencillez,
como en el paraíso, a refrescarnos.
La vida de cada día.
Tehamana se va entregando día a día, dócil, amorosa.
El noa noa tahitiano lo embriaga todo.
Ya no tengo conciencia del día y de la noche, del Mal y del Bien,
todo es bello, todo está bien.
Por instinto, cuando trabajo, cuando sueño, Tehamana se calla.
Sabe siempre cuando tiene que hablar sin molestarme.
Hablamos sobre la vida en occidente, sobre Dios, los dioses.
La instruyo y ella me instruye a mí ... "

viernes 23 de octubre de 2009

Los Monumentales


Cuando vino lo raquítico
trajo consigo
a los monumentales.

Un niño medía el diámetro de sus pisadas.

Llegaron en caravana,
como llegan las masas de alas
a esta parte del hemisferio.
A su paso se le pegaban algunos hábitos.
Las costumbres se encharcaban de seca orina.
Detrás de ellos también se fueron los periféricos.
¿ Crees que he olvidado
el sonido del cortinaje de esa esquina ?
Era gris y metálica y tenía 96 listones, todos iguales.
Aún no he vuelto a recoger mi cuerpo.
Desde entonces soy crónico y me despacho.
De frente, lo raquítico, no inquieta tanto
como al saber que ha pasado.
Cuando se pierde en el horizonte
llegan a nuestros pozos estos desmadres.
Aires enfermos que se concretan
sobre las tapias donde copulan muertes atléticas.
Somos las sombras que otros
han proyectado en las cavernas.
Desnudos andan. Suplen con fe los frutos
que por altura le son negados. Callados andan.
Como los barcos cuando se adentran.
Si nos preguntan nada nos cuesta
negar a los monumentales.
De eso sabemos.

Lo raquítico
no hizo estancia,
detrás de él,
en lenta marcha,
partieron los monumentales.

Un niño borró el diámetro de sus pisadas.

viernes 16 de octubre de 2009

... Hago Familia

Me gustan las enfermas, las enfermitas,
prestar mi pecho para que lloren amor y penas,
saberlas frágiles, cristalinas, buenas
aunque esta sagrada hijoputez que es la vida
las haya vuelto duras, malas furibundas,
me gustan sucias, así, inmundas,
cuando me piden que las bañe
y yo las baño
con la más fresca y mejor de mis espumas,
¿ acaso ellas no hacen lo mismo
cuando escuchan gritar sus nombres
desde el fondo de mis abismos ?.

Me gustan negras como yo, bien cuarteteras.
Que les guste dormir cientos de horas,
vacas de sus vacas,
desbarrancadas, anchas, arrieras,
y de sus toros, geniales toras.

Me gustan
piadosas del pan y del sol.
Más que en el riachuelo en la cascada,
más que en la llanura en la montaña,
aún en compañía siempre solas,
y en el resuelto secreto que dibujan
en su tardo andar
las caracolas.

Me pueden a caballo, nobles, yeguas,
que muestren orgullosas
la herida en sus costados,
- al fin seguimos siendo bueyes
arando
sobre el inabarcable terreno oscuro
de los desorbitados -.

No me gustan complejas
porque yo soy bien simple.
No me gustan graduadas,
las prefiero ignorantes
de toda inteligencia artificial,
adulterada.

Me gustan preñaditas, más no embarazadas.
Que todos sus caminos conduzcan a mis campos.
Que la paz que me propicien haga base
en mis tembladerales.

Un poco enojaditas con el mundo.
Que estén enamoradas de la vida
no por la vida en sí,
sino porque le han visto
el aliento azul a los suicidas.

Encabronadas sin razón,
las que cuando se les pasa el colectivo
se invitan a dormir en mi espalda,
las que, caminando de mi mano,
se aprovechan y me muerden,
despacito,
el corazón.

Que su plan de vida sea como el mío:
ir hacia el origen, no hacia el futuro.

Las quiero
musicales, sonajeras, de a risitas,
en la curva más que en línea recta,
despotricantes, pendencieras, mal habladas,
vulgares, voracitas,
en verano otoñales,
dispuestas e indispuestas,
un poco tristes, lejanas, borrachitas,
algo perdidas en el centro de las cosas
y siempre culiaditas.

¿ Que puedo hacer a meses del bicentenario ?

Si me dan a elegir prefiero bolivianas.
Que el círculo perfecto les salga ovalado,
que despejen de mi mente los muros infernales,
que no tengan para todo una respuesta,
que vayan hacia algo indescifrable,
que usen y abusen de mi carne,
que se columpien en la hamaca de mis brazos,
que ronden por la vida sin violentar los márgenes.

Las prefiero
con el pelo largo y suelto
y escotadas.

Para estos cortos inviernos rojas las poleras.
Que les sangren los labios
si no van desnudas
a mis funerales.

Las quiero como quiero
las cosas que más quiero en este mundo.

Periféricas antes que centrales.

Duras con la carne y blandas con el alma.

Con esa clase de mujer hago familia.

Diez, Diego y Dios

El relato infinito:
por Tomás Barcelo Cuesta.

lunes 12 de octubre de 2009

Porque Me Redime






Porque me redime.
Porque me hace ser más enemigo de mi enemigo.
Porque por Él se que se está acá para todo o nada.
Porque no me hace creer en las migajas.
Porque me hace ser apátrida.
Porque hermana a los desconocidos.
Porque hay un niño suicida en sus actos.
Porque está enajenado.
Porque por más llanto que lloremos
nunca igualaremos a su llanto.
Porque siempre estará huerfano.
Porque por Él creo en las reencarnaciones.
Porque trastoca las medidas
conque medimos
la apología humana:
lo bueno,
lo mediocre,
lo divino
y lo malo.
Porque hermana las multitudes
que me habitan.
Las encolumna.
Y ellas agitan, saltan,
provocan, insultan,
se estupidizan concientes,
orgullosas de sus actos,
ríen, lloran, babean,
se desmadran.
Porque me muestra lo inútil
de ser pastor o rebaño.
Porque es demasiado humano
como para ser un buen humano.
Porque el suyo es la infinitud de los relatos.
Pero sobre todo
porque me redime.
Sí, por eso.

jueves 8 de octubre de 2009

... Y Orgullosamente Kirchnerista

Horas decisivas. Otra vez. Horas decisivas.
Dichoso yo que tengo mi bombo y mi palabra.

Los convido a mi fiesta.
Pase lo que pase y cueste lo que cueste.
No hay lugar para todos en el carro de la derrota.
Los convido a mi fiesta.

Dichoso yo que tengo mi bombo y mi palabra.
Horas decisivas. Otra vez. Horas decisivas.

domingo 4 de octubre de 2009

Farewell - Pablo Neruda


Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,
ya no se endulzará junto a ti mi dolor.

Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
y hacia donde camines llevarás mi dolor.

Fui tuyo, fuiste mía. ¿Qué más? Juntos hicimos
un recodo en la ruta donde el amor pasó.

Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.

Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.
Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.

...Desde tu corazón me dice adiós un niño.
Y yo le digo adiós.

viernes 2 de octubre de 2009

Oficio

Ejerzo mi oficio de hombre
sin ganas,
sin apariencia alguna,
sin actitud humana.

Me desmonto de mi boca
y sumerjo mi cuerpo en la balanza,
el tiempo en que tarda en crecerme la uña
pesa más que la conciencia de su raza.

No aprendo el oficio de hombre
soy ignorante de la ignorancia.

Pero hoy es un estado de asma,
de soplo húmedo, de viudas campanas,
de un charco en duelo
por la matanza de varias ranas.

Me aprieta del ser humano
una existencia que no me abarca.

Olores de otras almas
mi carne emana.

Por eso
ejerzo el oficio de hombre
bajo el salario de la desgana.

viernes 25 de septiembre de 2009

Cuatro Consejos De Fernando Vallejo


De los ladrones, amigos, es el reino de este mundo y más allá no hay otro. Siguen polvo y gusanos. Así que a robar, y mejor en el gobierno que es más seguro y el cielo es para los pendejos. Y mire, oiga, si lo está jodiendo mucho un vecino, sicarios aquí es lo que sobra. Y desempleo. Y acuérdese de que todo pasa, prescribe. Somos efímeros. Usted y yo, mi mamá y la suya, todos prescribimos.

¡ Qué iglesia iba a estar abierta ni qué demonios ! las mantienen cerradas para que no las atraquen. Dicen que atracan los bautizos, las bodas, los velorios, los entierros. Que matan en plena misa o llegando al cementerio a los que van vivos acompañando al muerto. Que si se cae un avión saquean los cadáveres. Que si te atropella un carro, manos caritativas te sacan la billetera mientras te hacen el favor de subirte a un taxi que te lleve al hospital. Que hay treinta y cinco mil taxis en Medellín desocupados atracando. Uno por cada carro particular. Que lo es mejor es viajar en bus, aunque también tampoco: tampoco conviene, también los atracan. Que lo único seguro aquí es la muerte.

“ ¿ Entonces qué, parce, vientos o maletas ? ” ¿ Qué dijo ? Dijo: “ Hola hijo de puta ”. Es un saludo de rufianes.

La cama para el amor sólo sirve los primeros días; después el amor debe nutrirse de otras fuentes… como por ejemplo digamos, montar una empresita juntos. […] No, el amor aquí no tiene alicientes. Es una chimenea sin leños que se mantiene como por milagro, ardiendo apagada. Si por lo menos Alexis leyera… Pero esta criatura en eso era tan drástica como el gran presidente Reagan, que en su larga vida un solo libro no leyó. Esta pureza incontaminada de letra impresa, además, era de lo que más me gustaba de mi niño. ¡ Para libros los que yo he leído ! Y mírenme, véanme. ¿ pero sabía acaso firmar el niño ? Claro que sí sabía. Tenía la letra más excitante y arrevesada que he conocido: alucinante que es cómo en ultima instancia escriben los ángeles que son demonios. Aquí guardo una foto suya dedicada a mí por el reverso. Me dice simplemente así: “ Tuyo, para toda la vida ”, y basta. ¿ Para qué quería más ? Mi vida entera se agota en eso.

lunes 21 de septiembre de 2009

Molly


" El tren llegó a la estación. Al ver la máquina ya no me sentí tan seguro de mi aventura. Besé a Molly con todo el valor que aún guardaba mi esqueleto. Sentía mucha pena, de verdad, por una vez, por todo el mundo, por mí, por ella, por todos los hombres.
Quizá sea eso lo que se busca a través de la vida, nada más que eso, el máximo dolor posible para devenir uno mismo antes de morir.
Han pasado años y años desde aquella separación… He escrito a menudo a todas las direcciones que recordaba y donde podían conocer, localizar a Molly. Nunca recibí respuesta.
La casa está cerrada en la hora actual. Es todo cuanto he podido saber. Buena, admirable Molly, quiero, si ella es capaz todavía de leerme, en cualquier sitio que yo no conozco, sepa que no he cambiado en lo que a ella respecta, que la quiero todavía y siempre, a mi modo, y que puede venir aquí, cuando quiera, a compartir mi pan y mi incierto destino. Si ya no es hermosa, ¡ qué le vamos a hacer !. Nos arreglaremos. Guardo tanta belleza de ella dentro de mí, tan viva, tan cálida, que tengo de sobra para los dos y para al menos veinte años, el tiempo necesario para acabar.
Para separarme de ella necesité ciertamente poseer tanta demencia como sucia y fría calaña. De todos modos he defendido mi alma hasta el presente, y si mañana la muerte viniera por mí no me encontraría, estoy seguro, tan frío, malvado y lerdo como otros, tanta gentileza y ensueño me regaló Molly durante aquellos meses… "*



* Del libro VIAJE AL FIN DE LA NOCHE – LOUIS FERDINAD CÉLINE

viernes 18 de septiembre de 2009

J.J.L.


Si vuelve,
si vuelve siendo
el que un día se llevaron,
si al volver aún conserva
sus callos,
sus talones,
su gorra
y su dentadura,
te va a vomitar a vos
a vos
a vos
y a vos.

Y a mi también.

sábado 12 de septiembre de 2009

... Y Un anónimo Dijo


" ¿ Saben que es Tejerina ?:
Un hombre de casi cuarenta años
que anda en bicicleta "

martes 8 de septiembre de 2009

Epílogo

Cual un Guinsberg a la inversa hemos visto a los más cuadrados cerebros de nuestra generación atravesar intactos todos los simulacros. Los hemos visto sin gracia ni luz jugar la comedia de la histeria, la locura, la desnudez. Incurriendo, empeñosos, sistemáticos, en el peor de los pecados: la falta de talento. Y los hemos visto, sobretodo, sanitos como un Actimel, - antes o después de la visita al analista -, volver al porro de cada día.

Pertenecemos, como ustedes, a una generación desangelada, que asiste, - transgresores transgredidos -, a la extinción de su juventud.

Hace un par de jueves un grupo folclórico intervino en una kermés. Un poema al respecto desató tormentas módicas que el hecho en sí no hubiese provocado.

Mecánica básica de las “ afinidades electivas ”: cada uno se inscribe en una tradición, y, ! ja ¡, peronísticamente, cada uno, al menos, debería ser artífice de su propio destino.

Por cosas como éstas creemos más en un cuento que en una performance. En un poema que en una instalación.

Sabemos, con precisión quirúrgica, que no somos uno de ustedes.

De esa certeza está hecha nuestra felicidad, nuestra risa, nuestra conciencia trágica, nuestra libertad, nuestra decisión y nuestra soledad.

Lucas Tejerina - Hernán Tejerina

viernes 4 de septiembre de 2009

Afiches

Además:
10 de Septiembre:
Lectura de María Elena Anníbali
Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires
15 al 19 de Septiembre:
Los libros de Caballo Negro Editora
Festival Internacional de Poesía de Rosario
7 de Octubre:
Lectura de Lucas Tejerina
Feria del libro de Río Ceballos
9 de Octubre:
Presentación de Acuario de la Morsa,
de Silvina Mercadal
Además leen María Elena Anníbali, Alejo Carbonell,
José Di Marco y Lucas Tejerina
Feria del libro de Villa María
24 de Octubre:
Presentación de Caballo Negro Editora
Leen Elena Anníbali, Silvina Mercadal, Lucas Tejerina
Feria del libro de Río Cuarto
y del 30 de Octubre al 10 de Noviembre:
Los libros de Caballo Negro Editora
Feria del libro de Mendoza
Y más..., siempre más,
vamos por más, vamos por todo !!!!!!!!!

martes 1 de septiembre de 2009

El Auto En El Que Me Conduzco Huele Mejor Que Quien Lo Conduce

" Terriblemente solo,
maravillosamente libre "
Facundo Cabral

Escucharon al hombre y a la mujer,
los escucharon gritar cuando se mantuvieron
al sexo de la relación,
discutieron el grito por dinero,
y se amaron amantes por la cabeza.

Marosa Di Giorgio,
aunque la prefiero Giorgio Di Marosa,
por acción directa poeta
pero por casualidad pintora, ha dicho:
“ la poesía es llevar al colmo todo lo que existe ”.

Ante tal belleza callé un par de meses,
di comer a pájaros ajenos,
perfeccioné mi chistido a los perros,
vulgaricé la mirada y cercené los bostezos:
- estoy volviendo a brillar, otra vez -.

Y digo:
“ que la poesía te sirva,
llegado el momento de morir, para morir,
sin que eso te prive de la vida;
porque la muerte no será sin violencia,
porque la vida no es sin violencia,
saquen ustedes sus propias conclusiones:
vivir se ha vuelto el costado
más violento de la vida ”.


- Pudo y podrá -, pero no puede.
Ni pasaje ni pasillo, a lo sumo zaguán,
húmedo y oscuro.

No quiero escribir como Zelarayán, Ricardo,
ídolo de los jóvenes poetas bonaerenses;
no quiero escribir como los estereotipos
de la literatura cordobesa;
no quiero escribir como escribo,
( tibio, señora, está su corazón,
como un óvulo,
como una mejilla apoyada al vidrio
empañado por la acción del fuego
que cuece el óvulo, lo entibia ),

tibio, señora, está su corazón
y su bigote feminoide se parece
a la cadera de Federico García Lorca,
( para él cuecen el óvulo ),
cabecera del Estado de los poetas
que debieron morir por causas diferentes,
tibio, señora, está su corazón.

Conozco al que se dijo revolucionario
hasta el día en que tuvo que levantar la voz,
y conozco al que lo tildaron de burgués
hasta el día que quisieron que pidiera perdón,
tranquilos, muchachos,
( nótese, no los llamo compañeros ),
no tarda mucho la hora, el horario,
manecilla de cuero o metal,
muchachos, ya, tranquilos,
no se tarda mucho en rendir cuentas,
no de nuestros actos, sí de las palabras,
porque los actos pertenecen a la comarca del olvido,
y el olvido pertenece, va y viene, se demora,
vuelve llenos los bolsillos del país donde el humano,
lo humano, lo humanístico, perdona y rehace
errores y trampas,
pero no las palabras, muchachos,
( nótese, no los llamo compañeros ),
porque deberían haberlo sabido,
- yo tampoco lo supe -,
que la acción nerviosa, mecánica y central,
de abrir la boca, mover la lengua,
producir caverna adentro
sonido, ( ... ), entendimiento,
le cuesta, al universo, su combustible básico.
Con eso no se juega, muchachos,
y aunque canse o parezca señal de mal agüero,
nótese que ni en chiste, con rima o sin rima,
los llamo compañeros.


Rosas trajo, de su país, la mujer que mejor
se acomoda en mi sombrero;
hay que ver su arquitectura cordobesa,
desplegar la alegría en la que vive,
hay que ver su cordobesa construcción
de paneles, camarelos y claveles;
- cuando sea grande quiero existir como ella -.

Es el suyo territorio liberado, sin saberlo.
No hubo balas, sangre ni combate,
ni carta
ni promesa retirada ante los hechos.

Me pregunta: ¿ soy ignorante ?,
cómo explicarte que el número de abortos
sube al ritmo del orgasmo,
feroz,
inacabado,
de la primera calentura;
de la poca importancia
que me dan los allegados a las letras,
y las risas que esto me produce,
y lo bien que me siento
de saberme excluido del circuito de los versos.

Cándida Chávez cumple 100 años.

De la droga repartida como peces, como panes,
y el taladro que ahueca al drogadicto básico,
su básica condición de ser un aparato,

- demasiada marihuana para tan poco festejo -

por una mínima cuota de su fiesta
les quemo la ciudad y la levanto de nuevo,
¿ a ellos los incluyo en el agua, la fogata,
o en el bello cimiento que por fuerza nos levanta ?

Candela Andrada cumple 25.

Este es el momento del poema
en que Antanas Mockus se baja los pantalones
ante la multitud universitaria.

Ya sabemos que es causal de divorcio
dormir a contramano de los pies y los pechos,
que la fatiga de materiales
también afecta lo humano,
que la píldora tarda en desinflarse
lo que el nevado en derretirse
sobre la carne del mundo
en que se hunde la cama.

Nosotros nos hundamos en procesión callada.

Las palabras, Sartre,
están a mitad de camino
de la degradación y el asombro.
Hasta aquí la noticia por darte,
no tengo más pan, ni cerveza
ni erario con que pagarte,
¡ bájate de mi hombro !

Ya no tendrás asiento
en la mesa ni en las faldas del pez rollo.

Hey, hombre,
no hay título universitario
que pueda salvarte de tener que vivir.

Estoy volviendo a brillar, otra vez.

viernes 28 de agosto de 2009

¿ Jueves Malditos ?, ¡ Última Noche !

" ahora me voy
te regalo todo el amor que te dí
tal vez un día tú puedas comprender ... "
C.M.J.

La que quería que fuera
no fue:
a eso se reduce todo.

A Elisa Gagliano le dije
que me da lástima
Piña Azteca,
y cuando el locutor preguntó
por la performance de ese grupo
acercó el micrófono, hablé: “ una huevada ”.
Nadie reaccionó,
nadie se defendió a sí mismo,
nadie me interpuso sus razones.

¡ Cuanta paciencia,
cuanto diálogo,
cuanta tolerancia !

La que entró al baño con un cliente
dijo que era para una tesis,
- vaya hipocresía -,
si supiera lo feliz que me han hecho
las prostitutas…

¿ Que más ?
dos que hablaban del cuarteto
y salvo cuatro o cinco personas
nadie escuchaba,
hablaban
desde una supuesta - renegada “ intelectualidad ”:
Max Delupi: patético,
Gustavo Blázquez: un gay que hace quedar
mal a los putos.

Iván Ferreira me dijo algo “ casi ” cierto:
el “ casi ” está en que no me lo creo:
lo soy.

A Iván Ferreira lo respeto.
A Emmanuel Rodríguez lo respeto.
A Ceferino Lisboa lo respeto.
Al Cabezón Sotelo lo respeto.
A Miguel Cejas lo respeto.
A Tomás Barceló Cuesta lo respeto.
A Hernán Tejerina lo respeto.
A María Elena Annibali la respeto.

Vengo del más fascinante
hecho cultural
de mis últimos tiempos:
el velorio de mi abuela.
Juana Ramona Méndez de Tejerina,
90 años,
algo tuyo me atraviesa en esta noche,
zumba en mi calavera tu alegría de rosarios.

Uno es en lo que se reconoce.
A lo demás: destruirlo;
acabemos con esa mentira
de que hay lugar para todos
en este mundo.

Está por volver la que me voló la cabeza…
nada hay más peligroso
para los otros
que la fe en uno mismo.

Y la que quería que fuera
no fue:
a eso se reduce este escrito.
Se lo hago saber por un mail privado,
un blog, ya lo dije,
es una muerte oculta
hecha pública.

Creo que esta noche
agoté las instancias,
entonces
me despacho,
me las tomo,
me las pico,
me hago humo.

¿ Qué más?:
lo que más se parece a una estrella boreal
se acercó a decirme
que siempre me lee,
no supe si darle un beso
o mandarla al carajo,
pensé en preguntarle
si estaba embarazada,
al final nada hice:
legalicé mi mediocridad.

No me alcanzan:
el amor de Virginia,
la vida de Odalis,
las lecturas en público,
los boomerang que vuelven,
el rodar de la bici,
el verso concluso,
el aljibe con agua,
la risa de las otras,
el clítoris herido,
Jujuy revisitado,
las líneas del abismo,
el tiempo que me resta
las horas que me faltan
no me alcanzan,
nunca, nunca,
me voy a morir así:
inconcluso y con rabia.

Abuelas: cuídenme,
voy por toda la muerte
que es una vida rápida.

Bendito sea lo que se expande.

sábado 22 de agosto de 2009

A La Juana Tejerina


No sabría decir si es una época triste de mi vida. No es un tiempo alegre. Tampoco es época de transición. En esta parte no hay puentes, barcos que me crucen ni orillas que me auxilien. Varias cortinas metálicas se han bajado, para siempre. Cada vez duermo más y cada vez me levanto más cansado. De la mujer que me quiso con un amor como para que el amor nos deba un monumento, quedan despojos. Despojos de mí, en ella, también hay.
Aquí, en el campo de mi abuela donde paso algunas horas, las gallinas buscan las ramas de los árboles donde dormir, yo les busco las patas. Un buen libro es aquel que, después de leerlo, cierras los ojos y comienzas a contar tu vida, historias tuyas, con el estilo del libro que acabas de leer. Acabo de leer un buen libro.
A la noche vamos con mi primo Katu al bar de la estación de servicio, - un oasis de tubos fluorescentes mal iluminando la curva del asfalto -. Uno de los Migueli viene con nosotros. Somos tres, sobre la mesa, cuatro teléfonos celulares no aplacan las ausencias. A 50 mts., cruzando la ruta, está el Suncho donde 30 años atrás mi viejo gastaba noches en busca de parranda. Qué bonita palabra: parranda. Huele a pólvora y cuando se la tiene entre las manos acaba el atardecer y pone en la boca del mundo su rota carcajada la noche, mientras suenan, más allá de las acequias que riegan los campos, bombos legüeros, alguna baguala. 30 años después reincido, cíclico practicante de un ritual cíclico, en el vaso, la risa, la noche y el vino. ¿ La diferencia ?: afuera no esperan caballos.
Ya no hay vacas, el ordeñe no se practica, el tambo está derruido. La estanciera azul, lo que de ella quedaba, - restos que me sirvieron para esbozar un escrito -, su carcaza carcomida por noche, sol y mierda de gallina no está, no están los sauces llorones, sus sombras continentales que aquí nombradas son nada, no está Don Figueroa en cuclillas al lado de la puerta de su pieza, no está Don Salinas montado a su caballo de altura kilométrica, no está la casa de los Chávez surco de por medio a la casa de mi abuela, no están las primas de mis primos, no está la difusa imagen de la centenaria Doña Amalia, no están los tarros de la leche, su duro repique contra el carro que a la ruta los llevaba, no está mi tío Antonio, su voz grave, gritona, su entrañable torpeza demoníaca, la tarde, la hora, el instante en que me rompió los anteojos y su intento de arreglarlos, con barro y con alambre. No están los bolivianos llegados en la década del 90 a sembrar tomate, comer arroz y, para envidia de los viejos habitantes de estas tierras, comprar camionetas modelos 80.
La tierra aquí es seca, pero mientras escribo una fina llovizna cría goterones sobre las hojas y los techos, así prepara su cosecha el agua. Cerca, rondando en las patas de la mesa, en busca de maíz, pulgas o gusanos, corridas por los gallos, mueven, equilibristas zen, sus culos, las gallinas.
Lo bueno es que tampoco están los fantasmas de todos los que faltan, por más que los perros ampollen sus gargantas ladrándole a la cruz en el lugar donde un auto mató a Marcelino Ocampo; muertes ocurridas hace siglos, vidas que atraviesan el cascabel del tiempo y vuelven, repetidas, en vacío y potencia, cada tanto.
Queda en pie, encorvada, a punto de romperse para siempre, mi abuela. Después de ella no hay forma de predecir que será de estos campos. Quizás prevalezca la tierra sobre el hombre. O viceversa. Lo difícil será no encorvarse.
A mi me debería envenenar, lenta y progresivamente, en estas noches de verano, el mejor día de mi infancia. Ojalá lo esté haciendo, en silencio, como matan los niños a los sapos.

martes 18 de agosto de 2009

Elefantes


Es Doctora en Psiquiatría por eso cuando hablamos me dan ganas de saber si no sobra una cama en el hospital donde trabaja. Sería lindo verla todas las mañanas. Le queda hermoso el guardapolvo blanco y me vendría bien una temporada de camisa blanca.

Tengo para contarle lo que sucedió después de los preparativos de Josué*. Los detalles, las miradas. Para reírle su otoñal espera y para esperar que escampe sobre el Monserrate*. Soy el que pedaleó la pendiente donde el camino bifurca hacia el Estrecho de Tiquina* o hacia Achacachi*. Entonces no creía en mis pies, creía en mis pedales. Llovía tenue y escuchaba un partido de la Libertadores*. Hoy Josie Bliss* continúa persiguiendo a Neruda* cuchillo en mano y bombardean otra vez la Plaza de Mayo*.

Esta es una ciudad llena de elefantes. Los hay vivos y muertos. Conozco a quien conoce el tercer estado de los paquidermos*. Los hay vivos pero los monumentales son los que mueren entorpeciendo el tránsito. Donde cae un elefante se forma, como un hilo, una larga hilera de autos que son abandonados. Los que viven en alturas dicen que se ven como esferas de cumpleaños. Con el paso de los meses la textura del globo se va arrugando. No sé de donde vienen pero con el tiempo nos acostumbramos. Quizás que Josie Bliss los engendra entre sus piernas sedientas de Neruda, cuando vuelve vagamente cansada y se echa en la hamaca a gotear un odio concreto, interminable.

Torpezas como estas sustentan mis modales. De excusas como estas se nutre el húmedo organismo de mis enfermos mentales*, mis suicidas, sus intentos. Detrás de estas humanas barricadas ondula frágil, a punto de volarse, la bandera de mi descontento.

Esta es una ciudad envuelta de arrozales. Nunca los he visto porque me han prohibido las periferias, las imaginarias y las reales, pero lo sé por el perfume que la Doctora en Psiquiatría desprende de sus manos. ¿ No sobra una cama en el hospital donde trabajas ?

Tengo que estar despierto para cuidar al pastor de mi rebaño. No cree en las planicies sin abismos. No cree en los gestores culturales. Sé que cuando duermo le da por soñar que salta desde lo más profundo de su espanto. Josie Bliss engendra un tigre en blanco y negro que deambula con sed de sangre por mis arrabales. Al anochecer, cuchillo en mano, gotea un odio concreto, interminable, que horada, poco a poco, la foto del chileno que dejó caer su mano, hace instantes, debajo de la hamaca.

Yo la miro rodeado de elefantes, ya vivos, ya muertos, ya indescifrables y se me ilumina en paralelo la nuca y la cara mientras la Sofía*, mi sobrina, me mira con asombro y asustada.


lunes 10 de agosto de 2009

En El Tiempo De Las Capitulaciones


Que solo estoy, Señor,
que solo y que rendido…
León Felipe

A las dos y cuarto de la madrugada la llamo desde el Sargento Cabral para que escuche la canción con que Jiménez comienza el baile. Era el tema que yo cantaba cuando nos dábamos cuenta de la imposibilidad de lo nuestro. Llamo pero nada digo, dejo el teléfono prendido y un minuto después acerco el celular a mi oído y oigo su silencio entrecortado por mi nombre. Luego corto. Sé que hechos así me convierten en indigno, sé que después de cortar queda despierta unos minutos, quizás racionaliza nuestra historia desde la región de la impotencia y el fracaso y vuelve a dormir.

Me quisieron hacer creer de la posibilidad de convivencia entre el amor y la dignidad. Pero no les creí. Y ahora estoy aquí, enamorado e indigno. Nunca les creí porque los supe, siempre, menos que yo.

Sé que volví una costumbre las tempestades. Sé que tengo que aprender a vivir sin ellas. Le digo que debajo del tatuaje de la Mona voy a poner su nombre, le digo que nos tatuemos nuestros nombres, me recuerda cuanto odiaba los tatuajes, y me recuerda que no puede dejar de recordar el maldito día en que me fui de la que era nuestra casa. Y no me lo perdona.

A falta de revoluciones colectivas le propongo una hecha por nosotros, irnos lejos, volver al origen de nuestras primeras risas, le digo que lo único indigno que roza a los humanos es cuando se aspira solamente a lo posible, que para eso sobran manos, cuerpos y cerebros. Sé que tengo una dignidad averiada, pero sé que por sobre todas las cosas está el orgullo del ser que es el mismo que hace brillar ciertas vidas. Le recuerdo que lo que no nos perdonan es haber brillado. Me dice que lo sabe, lo dice mientras mira con sus ojos de llamita blanca perdida en los cerros.

Ha sido paciente conmigo. Hicimos con nuestras vidas, durante años, lo que la mayoría se atreve un par de minutos. Volvimos un hábito el cielo y el infierno. Ahora estamos en la tierra. Un territorio ajeno. Trato, como una serpiente ciega, de reproducir nuestra historia en otras historias nuevas, y los mismos pastizales. Nadie quiere la reproducción infinita del nirvana y la tormenta. No juzgo. Pero yo no me acostumbro a esta época de abstinencia. Le digo que ha sido eso: la droga humana más potente y efectiva. Y otras cosas que por muchas sé que olvida al cabo de un rato.

Todo esto mientras suena el primero de los temas en el baile de Jiménez. Y ahora estoy aquí, solo, en este Sargento Cabral que me alegra la parte triste de mi risa mala, un viernes a las dos y veinte de la madrugada. Vislumbro, a lo lejos, el tiempo que me espera, la región donde el niño se convierte en hombre, donde lo recto se curva y donde la boca olvida la risa. Bajo la cabeza, bailo, y quien baila conmigo nada sabe de mis pensamientos rotos, de mi dignidad averiada. Es joven, su hora no es la mía, pero a la larga, a ella también le espera el tiempo de las capitulaciones.

Las Mayores Alegrías

A lo que menos ganas le pongo
me depara
las mayores alegrías:

viernes 7 de agosto de 2009

Otro Caballo Galopa

CABALLO NEGRO EDITORA presenta el nuevo libro de SILVINA MERCADAL el jueves 13 de agosto a las 20 horas en el inimputable Ochentoso Retro Bar, Ayacucho 333 la presentación estará a cargo de Adriana Canseco y parece que esta vez la poesía no va a ser subsidiaria de la música, lo que equivale a decir que después de las palabras no va a haber ninguna banda haciendo ruido, es decir: palabras, sólo palabras y nada más que palabras, como esos discursos políticos que dan paso a los quiebres de la historia.

domingo 26 de julio de 2009

Del Hijo

Le acabé adentro.

Por bronca
por impotencia
por resentimiento,
dentro
bien adentro,
por amor
por lo que nos hicimos
y lo que nos debemos,
porque no pudimos
dejar de querernos.

Porque estoy vencido.

Por nuestro pasado.

Porque soy un filo
que está sin cuchillo,
porque soy el nudo,
la estaca y el grito.

Le acabé adentro,
porque quiero un hijo,
porque la quiero
y porque no la quiero
y porque estoy cansado
y me siento viejo.

Por eso, y por cosas
que olvidar prefiero,
le acabé adentro.

Porque cuando pienso
en mi viejo lloro,
porque cuando pienso
en mi vieja lloro,
porque extrañaba
mi carne en su carne,
y porque estoy solo
y por las mil noches
que antes de acabar
suplicaba
que le acabara dentro.

Por hijo de puta.
Porque cuando pude,
pudo y quería
llenarse de mí,
elevar su vientre
a la categoría
de los nueve meses,
me negaba siempre.

Porque al proponer
las demoliciones,
nunca me pensé
solo y demolido.

Porque no la olvido,
porque hubiera sido
diamante perfecto
muy bien escondido
dentro de la piedra
su hijo y mi hijo,
porque estoy buscando
demorar mi muerte,
porque las palabras
ya no me contienen,
porque quiero verme
en ese que viene,
porque ya no quiero
soñarme
de niño y anciano
que se encuentran siempre
y nunca – nada - dicen,
porque cuando hablamos
de llegar a viejos
ella estaba sola
y yo estaba muerto.

Porque hubiera sido
algo hermoso y bueno
que una parte suya
me acompañe siempre.

Bien adentro y mucho,
como una sucesión
de puñales secos.

Porque estoy enfermo
del mundo y su fuego
que me cuece lento
el amor y el odio,
y este pensamiento
que lame mi semen,
mi calva y mis huesos:
¿ cómo hubiera sido su hijo y mi hijo ?

¿ cómo hubiera sido ?

viernes 17 de julio de 2009

Escrito Por Hernán Tejerina


A mi viejo, que ha vuelto a probar suerte en el comercio, le ha vuelto a acontecer el fracaso en esa índole de intentos. A diferencia de otras oportunidades –terceros implicados, magnitud de las cifras- discutí con él tras mucho tiempo de no hacerlo. Pelear con el hombre envejecido que es mi viejo, ha vuelto a quebrar algo ya roto en mí. Desvalido de nombre para esto, llego al límite de las palabras, a sus aristas insuficientes. El cuerno del último unicornio se ha quebrado. Mi padre envejece en un tiempo que cada vez se parece menos a los tiempos de los que esta hecha ‘su’ memoria. Mi padre envejece en pensiones de hombres solos, en el matadero del vino barato, en la confusión de la primera senilidad. En el recuerdo repetido de su juventud. Ni él ni yo cedemos a la misericordia, a los atenuantes.
Cuando dos lenguas se agraden, las hojas de dos cuchillos brillan en la oscuridad. A la luz de esa chispa yo vi la tristeza en la mirada de mi viejo y recordé, por si hacía falta, por si lo había olvidado, que la vida es estallido de un cráneo bajo las suelas de las botas asesinas. Y que todos, alguna vez, calzamos botas.
Y que todos somos asesinos.-

Hernán Tejerina

miércoles 1 de julio de 2009

Réquiem

El habitante más amargo de Bella Vista, y el que mejor escribe, anotó en su novela El Farmer: “ quien gobierne estas tierras podrá contar, siempre, con la cobardía incondicional del pueblo argentino ”. El domingo, Cristina, que Vence, perdió. Tiene razón cualquiera de los múltiples voceros de la derecha, el kirchnerismo llega a su fin. Para quienes rondamos los 40 ha sido lo más parecido a una primavera. Menos visceral que la Camporista, terriblemente más florida que la alfonsinista. Durante estos años inusuales, desde el poder, acción y retórica coincidieron en la importancia de temas como los derechos humanos y la no represión a la protesta. Por primera vez Latinoamérica fue el lugar de Argentina en el mundo. Y más de uno tuvimos la sensación de que era posible, significase lo que significase, una “ alternativa popular ”. Tibiezas del kirchnerismo y errores garrafales ( ¡ ay ! de la máxima peronista de la posibilidad de conciliación de clases ), sumada a la eterna astucia del Poder cuando siente tocados sus intereses, han hecho trizas esa ilusión. Lástima, pero no importa. El kirchnerismo ha llegado a su fin. De las imputaciones al mismo hablaremos en otra oportunidad. Nosotros le agradeceremos siempre el raro privilegio de ver en el rostro de quienes nos dan asco la reformulación de un odio que cíclicamente visita nuestra historia y al que por primera vez asistimos en vivo. No renegaremos nunca de las instancias que hicieron posible ver a la Argentina campestre llamando “ yegua ” a Cristina. De escuchar la resonancia de la palabra Kirchner montonero en los oyentes y locutores de Cadena 3. De asisitir, en la muy sojera ciudad Universitaria, a un discurso de varias horas hilvanado en las voces de Fidel, Chávez y Hebe. Una estación se acaba. Pocos indicios hacen presumir un futuro luminoso. Así terminan las cosas que evitan la confrontación inevitable que todo proceso de cambio estructural, demanda. Argentina, país de derechas si los hay, retoma el curso natural de su historia. Parafraseando a Thomas Eliot, así culmina una época: “ no con una explosión, sino con un gemido ”. Y un par de sonrisas, las nuestras.

¡ Hasta la Próxima Alegría !

No Olvidamos
No Perdonamos
No Nos Reconciliamos
Lucas Tejerina - Hernán Tejerina

sábado 27 de junio de 2009

Cuatro Poemas De Muhammad Alí


“ Soy hermoso,
soy rápido
y nadie puede ganarme ”

“ Busco la inmortalidad
y estoy a un paso de ella ’’

“ Yo soy un sabio del boxeo,
un científico del boxeo.
Esa es una realidad
científicamente demostrada.
Allá ustedes si olvidan,
por su cuenta y riesgo,
que soy un maestro del baile,
un gran artista ”

“ ¡Soy duro!...
He estado talando árboles…
Me he peleado con un aligator…
Me he pegado con una ballena…
He esposado al trueno
y he metido al rayo en la cárcel.
La semana pasada asesiné a una roca,
lesioné a una piedra
y mandé al hospital a un ladrillo ”

jueves 25 de junio de 2009

Alitas


Escribo sobre tinta. Trabajo en la memoria.
Tijeras desprovistas de filo me acompañan.
Espanto de la noche, hienas, las palabras
humedecen la llama donde se cuece el fuego:
el letargo del ojo desprende su mirada.

Mandioca, garbanzo, la crisis, la balanza
donde el miedo examina el sexo del fracaso.
Estanco mi organismo en la tos y el resfrío,
la pus deja un mensaje, a la gripe no paso.
Boticario del hambre, partidario de tripas
corrompo a la mesa y desayuno alitas.

Desayuno alitas. Tanteo los futuros.
Lo vulgar del poema se anquilosa en mi lengua,
delimita moradas. Dios cierra su ciclo,
con el se van la cruz, la pared y la espada.
Caballeros: el hombre descuelga el cartelito
- nuevos dueños, variedad, oferta de la carne –
y sube las persianas marrones de su casa.

Rechiflo los metales. Granujo en la historia.
A veces cuando el seso piedad me solicita
me olvido del poema, desarrugo el crucigrama
corrompo a la carne y desayuno alitas.

jueves 18 de junio de 2009


miércoles 17 de junio de 2009

El Jíbaro Feliz


A esto reduje mi vida:
viernes baile en el Sargento
sábados y domingos venta de boomerang
escribir poco
leer nada
no esperar al amigo
no esperar el amor
dejar que mis demonios
hagan a su antojo
en mí
su orgía y su furia
dejar que mis ancianos
hagan a su antojo
en mí
su niñez y su asombro
no esperar la agonía
no esperar el milagro
soñar con hacerle el amor a la flaca
anular toda posible / remota voluntad
darle entidad a la fiaca
y la risa
siempre la risa
la risa
la risa y su rictus de muerte
en mis ojos nuevos
una pizca de muerte
entre tanta vida
siempre
siempre

la vida

la risa

la muerte

lunes 15 de junio de 2009

Otra Vez, Zaguán Otra Vez


martes 9 de junio de 2009

En El Baile De La Mona

Para la Y.
La maté en el baile.
La maté bailando.

Maté su amor, sus caricias,
ese dulce rencor que su ausencia
alimentó más que cuando ella
le daba de comer en la boca,
a través de la mía.

La maté con otra.
Besando a otra.
Cantando su canción
en el tímpano de otra.

Ella,
seguro,
hizo lo mismo,
en el baile de Trula
o de Chébere.

domingo 31 de mayo de 2009

Cristina Vence


Cuando leas
“ Cristina Vence ”
no busques en esas palabras
un mensaje político.

Es un grito de amor.

Escribo
“ Cristina Vence ”
porque aún
no tengo el coraje
para escribir tu nombre
junto a un
“ te quiero mucho ”.

Chevy Modelo 74

El hombre que camina junto a una mujer
es más perfecto que yo, entonces caigo.
No me afecta... no me afecta,
¡ pero me afecta hasta tumbarme de un rocoso abismo !,
exclamó el Chevy, modelo 74,
con grandes manchas de óxido por sobre todo su cuerpo.

Con grandes manchas de óxido y cansado
igual que una dama de diciembre,
igual que la miopía cuando está evacuando
renacuajos eléctricos por sobre los asientos;
cansado de tratar de no - degradarme
porque pensar el no - degradarse
cansa más que degradarse,
dijo el Chevy, modelo 74,
con las llantas bajas estacionado frente a un prostíbulo.

Con las llantas bajas y la horizontalidad rasante;
porque una mujer que camina junto a un hombre
es más perfecta que yo,
más perfecta que mi parte femenina,
y más perfecta que esta pose de macho
en la que me envuelvo y me estiro
para escribir esto,
¿ qué es esto, ¡ oh !, qué es esto ?
murmuró el Chevy, modelo 74,
con el caño de escape atravesándole el alma.

Con el caño de escape augurando garrotes,
galpones oscuros y chacaritas eternas;
en la voz de maquinarias
que andan preguntando con pinzas y poleas,
prometiendo darme martillazos por normas,
gritó el Chevy, modelo 74, más resignado que temeroso,
mientras un naftero holocausto de sudor y grasa
se desperezaba sobre el cuero de un mecánico profundo.

El Flete Y La Mudanza


Entre nosotros no existe el amor, juntos podemos hacer grandes cosas. Podemos, por ejemplo, quemar Las Delicias, incendiar Asunción, desbarrancar la tropilla derecha y visceral de una manada, no pueblo. Yo confío en tus ojos más que en la mirada de los que miran tus ojos, en tu silencio más que en mi poesía y en la poesía más que en tu palabra, porque creo en los nueve meses del embarazo más que en todos los años de una vida. Nunca fuimos tan innecesarios, ( bien podrías faltar a tu puerta, bien podría tragarme la noche ), nunca tanta amargura nos ocupó la garganta, nunca nos rodeó la miseria que nos rodea como un aura, granate, grandota; como el arco del triunfo por donde un día volverá Norma Plá. No dejes que el almuerzo transfigure mi humor, enciende el sonajero de cadenas, que aturdan el prado de la madrugada; ayúdame, yo quiero frasquitos de sangre brincante y negra. Ojalá que el transcurso acabe con el origen y la niñez con su padre; pronto y viceversa, lo latente, mientras no estalla, es hermoso pero nuestra plenitud llegará con nuestra explosión. Yo te quiero ahora, en tu estancia de espalda desnuda, de espaldas al mundo, lúcida y dolida. Yo te quiero ahora, porque en junio, por suponer pedazos, cuando falte la parte tuya en mi semblante, algo se morirá, algo se morirá. Ahora te necesito, tu ignorancia me equilibra el amor y la muerte, el flete y la mudanza.

martes 26 de mayo de 2009

Paulatino Acontecimiento


Acontéceme algo
un paréntesis agrio
un sarpullido en el alma.
Me acontecen 3 bueyes,
me obligan a la ayuda,
a socavarme los años,
la edad de lo inútil.
Acontéceme sordo,
me desnudo de vino,
un salario salvaje,
un errático viaje me persigue de noche,
me detengo en el grito
soliloquio sonámbulo,
pausa indeterminada,
algo que me irrita
acontéceme algo,
no sé, una bandera
envuelta por salames,
un verbo destruido
por los dedos urbanos,
la costra de mi madre
mi boca y su hermana,
el niño subterráneo que dejó su estatura;
acontéceme un metro de hombres olvidados
y mi nombre se esparce hacia toda la casa.
Dios quiera aconteciera
una menstruación de ranas,
una mujer pariendo,
túneles sin horarios,
y se llenara mi alma
de vecindad urdida;
entonces no sería
mi escama una piedra,
quizás me bastaría
desfondarme las manos
y caerme,
caerme hasta el cielo,
lejano de las rutas
las sillas y los plazos,
obligado a soltarme
de goces funebreros,
eclesiásticos híbridos,
locomotora anémica
o escandalete enano.
Acontéceme flecha
pero se niega el camino,
me repongo del siglo,
sacudo mis jornadas,
se declaran ancianas
las cloacas judiciales;
acontéceme presos,
decenios fugitivos,
robles minotauros;
me acontece fracaso.
Ojalá este dormido,
quizás me estoy llegando.
No sé.
No sé pero está, ¡ uy !,
aconteciéndome algo.

domingo 24 de mayo de 2009

El Malparido


¿ Amaste alguna vez ?

Porque ahora se sabe,
te amaron como otros
quisieran ser amados,
más nunca el amor
les rozará la carne
apoyará su trípode
carnal en su esqueleto,
pasarán sin amor
que es no haber pasado,
sin duelo ni aroma
ni batalla ni hambre.

¿ Amaste alguna vez ?

Supiste de tensar el nervio
óptico, encender lo visto
y ensanchar la mirada,
detener la marcha
del ojo, el aliento
y templar un latido
el de mayor alcance,
el que nos cubre a todos
para después romperse ?

¿ Amaste alguna vez ?

O alcanzó que te amaran
hasta llover el vasto
páramo de los besos,
la saliva, el enganche
del alma en lo perplejo,
y la perpleja forma
que adquiere en trance
el cuerpo, el sol y la palabra ?

Ey, malparido,
¿ amaste alguna vez ?

viernes 22 de mayo de 2009

De La Despedida

Para D.
Cada uno elije
su cruz
y su espada
su casco
y su espejo

Así yo elegí:

nunca
jamás
ser
joven

no
morir
de
viejo

¿ Tuve
algún error ?

quizás
confundir
a la
puta muerte
con la
puta vida

Después
lo de siempre
no saber cual beso
es
el del regreso
y cual
de la despedida

domingo 17 de mayo de 2009

¿ Por Qué Vivo Donde Vivo ?


Porque cuando vuelvo del mundo
de cortas cabelleras abundantes
y tetas que ya nunca entrarán en mi boca,
del cansancio que le produzco
con mi verbalización permanente,
encuentro
un plato de comida, una cama tendida,
una silla sujeta a la raíz de la tierra,
un par de silencios con los que puedo
terminar escritos que nunca inicio,
y desovo mi resaca, deshollino mi garganta,
junto la potencia necesaria,
el amor y el odio,
la intrepidez, su urgencia,
para volver al mundo,
a intentar destruirlo,
a dejar devastarme,
a defender mi territorio
mordido por los perros
de la locura y el enamoramiento.

martes 12 de mayo de 2009

Desgarbadeo, Amor.


En el desgarbadeo, amor, en el desgarbadeo.

En esa amplitud de cuerpo a cuerpo,
de cuerpo a tierra, a tientas, por lo oscuro
que se presenta el trance en estos tiempos;

cuerpo a tierra, amor, desgarbadeado,
buscándote en la anchura, en precipicios
donde da deambular a estas horas,
tajo por tajo, amor, buscando grietas,
y llego al escondrijo
donde encuentro llorando este grillito;
que no hay grillete, amor,
que este cuerpo es, aunque parezca cárcel,
algo peor que la cárcel, una teta
dispuesta a no moverse del boquete,
justo en el encierro,
en encerrona.

No me calienta, amor,
te doy mis pieles,
mis cicatrices, mis ex bucles, mi hermoso vicio,
las estafas reiteradas, los poderes
para vivir el resto de las noches,
te doy, amor, te doy deberes
para que no te dobles ante nadie,
esta puerta cierra si se abre, como los cuerpos,
como la fiebre
en el orificio
de la tarde.

No me calienta, amor, no me calienta,
patético no soy, o no tanto
como los radicales, amor, no tan dramático
como terneros pacíficos a la tarde
viendo caer el sol detrás del teatro.

Alto está el sol y yo soy alto,
subes mi altura, esto es lo entero
y esta la cuarta parte que pienso darte
en cuanto se haga llanura el cerro;
soy quien preña de hondura esta planicie,
cubro de hojas lo que baldío trajo tormenta,
mírate la niñez en tu barriga,
alto está el sol, amor,
yo soy el circo, montas mi altura, usas mi tripa,
lo importante
es quemar las pruebas y tomarse el buque,
por las astas
o por donde sea tomable, bebible
análoga envergadura.

No me calienta, amor, no me calienta.

Debería calentarme, debería
tratar de incinerarme un poquito,
pero no me calienta, amor, no me irrita,
allá la voladura y su elemento,
allá la esperanza y el venidero hombre que viene
en la esperanza, ( mentira, viene en el cuerno ),
porque esperanza, si ha de venir, viene dañada.

En el desgarbadeo, amor, en el desgarbadeo,

En esa extensión donde mi cuerpo
le calza como Dios a otro cuerpo,
desgarbadeado.

Escucha el grillo, amor, nuestro grillito,
el sereno chirrido que provocan
tus vellos cuando rozan a los míos,
que no hay grillete, amor, ya no hay presidio.

lunes 4 de mayo de 2009

Voy A Terminarme


Voy a terminarme porque quedé inconcluso.
Viajando me redimo. Viajando me destruyo.
Incluso: viajando me hago libre.
Esclavo de lo mismo me encuerno con el miedo.
Transplante de egoísmo.
El espiral rodeando la médula del cielo.
El espiral de agua.
El espiral no es tierno ¡ El espiral no es tierno !
Dispuesto al batacazo traslado mis papeles,
me doblo frente al guiño, ensurco la izquierda,
me voy donde partir significa abrir la brecha
que existe entre la cresta de Dios y de su mierda.
Me voy porque ensillo los resultados ciegos:
no escribo, no respondo, no hundo en timbre el dedo,
no llamo, gorgoteo entre la cifra que conduce
irreparablemente al cero.
Viajando no estanco la acequia de mi ego.
Simplemente la borro.
El mapa de mi viaje se funde en el silencio.
El iris del mensaje persigue mi estadía. Y corro.
Me espera lo imposible: el Lázaro de mis días
despereza la almohada, la pluma se sacude,
el viento acompaña mi voz hasta su cuerda,
¡ atento !
ya suena la campana, el pabellón del tiempo
aguarda mi mandíbula
¡ despierta ! ¡ despierta !
el tributo de los muertos te rinde pleitesía.
Voy a terminarme porque quedé inconcluso.
Quizás lo llamen gula.
Prefiero, esta noche, llamarlo poesía.

sábado 2 de mayo de 2009

No Te Preocupes - Letra: Carlos Jimenez


No te preocupes
por este clavel del aire,
no te preocupes por mi,
ey ! , no te preocupes
si por momentos parece que perdí la señal,
yo sigo estando alerta
aunque mi vista se pierda
y mi subconsciente se ponga a rimar,
no te preocupes,
no te preocupes
si no miro la calle al cruzar,
un ángel me protege
y deja que pase lo que tiene que pasar,
soy en parte un poeta y aparte un pensador,
soy prisionero de mi entorno
por querer ganar todo con sudor,
por querer trascender
sin tener que decir gracias ni pedir perdón,
no te preocupes si no saludo cuando me voy,
sigo estando cerca de los que quiero
cuando más lejos estoy,
no soy de hacer gauchadas
ni de pedirlas
porque no hay peor momento en la vida
que cuando se echan en cara
las que ya casi se olvidan,
¿ habré de volver ?, ¿ nos volveremos a ver ?,
el día que muera mi universo absoluto
volverá a nacer,
seré la unión de los polos opuestos,
seré rebelión y me llamarán cuarteto
por supuesto,
no importa donde esté
este negro cuartetero será siempre lo que fue
a fuerza de voluntad, a fuerza de buey,
yo sólo digo y actúo sin meditar,
antes contando hasta seis,
por eso, ey, no te preocupes
si afuera llueve y salgo sin paraguas
será para disimular las lágrimas
o amortiguar el primer impacto que causa
la imagen de mi cara,
no te preocupes,
no te preocupes que no pasa nada, nada, nada
absolutamente nada.

No pasa nada.

Y para tí
no es más que mi hediondo idioma esta balada
no voy a usar por ti nada, nada, nada,
ni la palabra
por eso es que me ves partir
me ves la espalda,
pero no te preocupes que voy a volver
nos volveremos a ver
y la rivalidad
el día de mañana será como el día de ayer,
los polos opuestos,
una lluvia de pétalos acariciando los cuerpos,
nos vamos a preguntar:
¿ qué es todo esto ?
y yo voy a pensar en decirte
" esta es la realidad
de mi universo incierto
yo soy y seré para vos
ese negro de mierda que cantaba cuarteto "
pero nunca nunca canté para ti,
nunca, yo siempre les canté a ellos,
a los que amé y me amaron,
a los que quise y me quisieron,
por eso siempre seré cuarteto,
y vos sólo un suceso, como un café express,
como un sordo rezo,
por eso sí me modifico tu acción
y la reacción, oh no...
la reacción no es ira...

No te preocupes.

Y la canción es eso,
y el día que nos volvamos a ver
volveré a crecer, volveré a nacer,
y volveré a cantar cuarteto de nuevo,
lo que amé, amo y amaré,
y tendré fuerzas desde adentro de mi alma
para decirte que no te preocupes
no te preocupes por mi
soy como un clavel del aire
no te preocupes por mí,
si supieras cuanto es
más de cuarenta y pico de años
arriba de las tablas
cantando con alegría,
más allá de las tristezas
y el sufrimiento de más,
y tú siempre criticándome,
acordándote de mi mal, mal,
de este negro de mierda que solamente
quiso cantarle a la gente,
la gente que más necesitaba,
por eso no te clavaré la espada,
preocúpate por ti, por ti, por ti
no te preocupes por mí,
así quise crecer, cantando
y olvidándote porque
soy voluntad, soy pasión, soy cuarteto
soy lo que quiero
y estoy donde yo quiero estar,
con ellos, por eso quiero decirles a ellos
que los quiero, no dejen de bailar cuarteto
nunca, por favor,
porque les alegra el alma, el espíritu y el corazón
no se preocupen por mí,
no se preocupen por mí,
sean felices, disfruten de la vida
que es hermosa
y junta las pieles, alegra la vida
y junta los corazones,
por eso
viva, viva, ¡ viva el cuarteto !.

No se preocupen.

La vida es hermosa,
hay que disfrutarla.

¡ Viva la vida !,
con amor, con humildad,
con sabor, con alegría.

Archívalo en tu mente,
sé feliz que estamos de paso,
disfrútala, gózala.

¡ Viva el amor !

jueves 30 de abril de 2009

En El Día Del Trabajo


Yo conozco a muchos que trabajan para que otros no les digan “ tienes que trabajar ”. Si de ellos dependiera se quedarían todo el día sentados en la cocina de su casa, tratando de acertar la aceituna en la boca. Pero ellos han dejado de depender de lo que deciden hace mucho tiempo. Quizás lo último que hicieron a su antojo fue sentarse de tres a cuatro de la tarde a ver El Chavo del Ocho, cuando al Chavo lo daban de tres a cuatro de la tarde. Después les ocurrió lo que ocurre años después, aunque todo comienza cuando te levantas del almuerzo y dices: “ me voy a dormir la siesta ” y sientes como se posa sobre tu dicha unos ojos acusadores, mudos, perplejos. De ahí en adelante, aunque te esfuerces por negarlo, los días que se vienen traen el amargo sabor de los horarios, los bostezos, los sueldos que no alcanzan, los despidos, es decir: la tragedia del trabajo. Todo comienza cuando te cambian el tesoro de la siesta por la limosna del aguinaldo. Mejor dicho: cuando dejas que te cambien el tesoro de la siesta. Feliz día, entonces, a los que han comprendido que el trabajo no dignifica, más bien degrada, a los que no tienen patrones si no antojos, a los que osan dormir hasta el mediodía y se levantan, presurosos, porque llega el horario de la siesta, a los que viven sin pensar en el mañana, ni en casa, título, becas o familia; feliz día a los que nunca te dirán como tienes que vivir, a los que no están atados a ninguna edad y a los 34 aún juegan a las escondidas y pueden un lunes de abril, cuando todos trabajan por seguir manteniendo este mundo de odio, cabizbajidad y muerte, irse al parque Sarmiento a pelotear un rato. Esos son mi familia. Por ellos juego a las escondidas con la vida y con la muerte. Y le apuesto al mundo mi intensidad y altura.

lunes 27 de abril de 2009

Unidos Para Siempre


... y llegado el día me dieron a elegir entre la violencia o la belleza. Estuve entre tanta belleza las vidas pasadas que elegí la violencia. Tuve que elegir entre su sangre o mi semen. Y no hice si no seguir la línea trazada. ¿ A qué ir contra mandatos arraigados desde la pre – existencia ? Conque se me conceda el derecho a morir descifrado, es suficiente. A lo lejos farallones desnudos me esperan. En realidad ella, ellita, mi vida, mi amor, eligió por mí. Yo sólo dije sangre o semen, en tono de pregunta fresca, de consulta y brisa, casi madura para la ocasión de sangre, que era a lo que se predisponía la tarde, y ella, ellita, mi vida, mi amor dijo semen. ¿ Arrepentirme ahora ? ¿ A estas alturas de mi metro – ochenta ? ¿ Y los contenedores, los caballos, los caimanes y sus trovas, sus trenzas y mis gritos unidos a los tuyos en el momento de la cabalgadura ? A estas anchuras de mi medio metro si salgo de la fosa es para fumarme un corto sentado en la cornisa, moviendo, idiota y feliz, los pies, haciendo chocar las rodillas al ritmo de Ulises Bueno, del tema 4 de su disco Unidos Para Siempre. Lloro su cuerpo porque me falta. Al igual que ella esperaba ser mejor. Pero no lo fui. Como los ciclistas que despiertan grandes expectativas y terminan arrestados por doping positivo. Porque me falta lloro su carne. Tuve, tengo, doy por seguro que tendré, llevaré siempre conmigo la alucinación de que alguien espera una respuesta que sólo yo puedo dar. Y no la doy. Y no la daré, nunca. Porque no vine a formular preguntas por ser un incapacitado para dar respuestas. Asumirse mediocre, parte de la manada, es sólo eso. Y odiar la manada de la que formas parte no contribuye a desmediocrizarte. Al contrario: aparte de mediocre, eres intolerante. Estos tragos amargos de hoy tienen idénticos significados a los tragos dulces del ayer, a los del mañana. Porque elegí la violencia a pesar de que ella me balbucía al oído “ quédate conmigo, querido, no te vayas nunca, te quiero ”*, ah !, lejano tiempo de la epifanía, pinto de amarillo mi bicicleta negra y soy devorado por los caminos. Yo elijo esta molienda. Yo elijo la música con que destruyo mis tímpanos. Con el fuego de los hombres, de lo que ellos quede, el sol iluminará sus últimos días.

* De la canción " Quédate Conmigo, Querida ". Chebere.

jueves 23 de abril de 2009

Andrés Caicedo ( 1951 - 1977 )


" Tú, haz aún más intensos los años de niñez recargándolos con la experiencia del adulto. Liga la corrupción a tu frescura de niño. Atraviesa verticalmente todas las posibilidades de precocidad. Ya pagarás el precio: a los 19 años no tendrás sino cansancio en la mirada, agotada de capacidad de emoción y disminuida la fuerza de trabajo. Entonces bienvenida sea la dulce muerte fijada de antemano. Adelántate a la muerte, precísale una cita. Nadie quiere a los niños envejecidos. Sólo tu comprendes que enredaste los años para malgastar y los años de la reflexión en una sola torcida actividad intensa. Viviste al mismo tiempo el avance y la reversa.
Cuando estés reventando acompañado, ¿ tú qué harás ? ¿ Te quedarás dormido con la boca abierta delante de quienes han admirado siempre tu vitalidad ? ¿ Te despedirás dando tumbos para que se dé a tus espaldas un ramo de habladurías ? ¿ Reventarás encima de los otros ? ¿ Por qué buscas la compañía en tus momentos de degradación ?. Vuélvete adicto a los vicios solitarios... "

( del libro ¡ Que Viva La Música ! )

martes 21 de abril de 2009

Sueño Americano - Vuelve - Andruetto - Tejerina










lunes 20 de abril de 2009

Ellas


Vivir es simple. No digo que sea hermoso o recomendable, o saludable. Tampoco digo lo contrario. Digo: vivir es simple. Semanas atrás Ceferino Lisboa publicó una plaqueta de poesía: ELLAS. ¡ Atención !, no todos los días se asiste a la fragilidad de un colibrí cuando bate alas, ni a la irrefutabilidad que ese batir produce. Hacía millones de años que no asistía, por el desnudo camino de lo simple y lo íntimo, a tal grado de sofisticación de la palabra. Una sutileza que trasciende todo marco teórico, comenzando por el marco teórico desde el que se escribe. En un promedio de una vez al mes me cruzo con Ceferino Lisboa en alguna presentación o lectura o lugar donde la excusa es la poesía, y me hace bien. Es de esas personas que se ganan el respeto a base de observación y prudencia, alguien que hace valedero y vuelve respetable este oficio de enhebrar palabras y silencios. Construye, Lisboa, poema a poema, callado, su obra, un conjunto de escritos sólidos como las paredes que levanta en su otro oficio: la albañilería. Lo edita Pan Comido Ediciones y se consigue en El Espejo Libros.

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VIDA PRIVADA

Las cosas pasan
de la luz a las manos.

Si es propio del día
que una niña desate
sus trenzas
y lo intente nuevamente
¿ Quién lo sabe ?

La niña camina
corrige el tiempo
en sus pasos.

Ahora ya no es una niña
y eso no le molesta.
Es más corrompe al día
con un pensamiento
que antes negaba
y hoy lo disfruta
en la sonrisa íntima
de camino a su trabajo
a su casa
o al infierno.

martes 14 de abril de 2009

Galopemos, entonces

lunes 13 de abril de 2009

Mis Razones de Ella ...

Hoy que no he tenido razones para morir
más que la razón primaria de todo nacimiento
recordé a la mujer que escribía mi piel.
Y reanudé las tardes que se nos caían,
sentados, transcurriéndonos,
escribiendo cartas a padres moribundos,
tomando café y cerveza,
mientras transeúntes invisibles jorobaban sus miradas
para espiarme las manos que ella no supo leerme.

Tenía la mujer
un aire infantil
que doblegaba a la humanidad,
aquel domingo que inundé su vientre de cenizas
y se marchó rezando
la inútil alegría que nunca supe darle.

Hoy,
este vacío e inanimado
aunque gigantesco lunes de abril,
me consuela Van Gogh
quien sufrió toneladas de mundos más que yo
y se murió blasfemando contra el viento y los cuervos.

sábado 11 de abril de 2009

Caballo Negro

¿ Has visto al Caballo Negro ?
¿ Lo has visto aparecer
demoler el polvo en cada pisada
y desaparecer ?
¿ Cuánto dura ?
¿ Has sentido su cuerpo en permanente huída ?
¿ Su esencia de divinidad postergada ?
¿ Su disconformidad por cada espacio
en el que intenta perpetuarse ?
¿ Lo has escuchado, a lo lejos,
sabiendo que en ese galope
viene la desgracia o la felicidad ?
¿ Te has envuelto en su aliento de asco al fracaso ?
¿ Has tocado sus labios de repartidor de esperanzas ?
¿ Has visto al Caballo Negro posterior a su instante ?
¿ Le has oído el silbido de eterna fuga
y sus raíces pétreas hundidas en la raíz del cielo ?
¿ Lo has escuchado fundirse
a cada minuto en una restauración nueva
nunca igual a la anterior
y diferente a la que viene ?
¿ Y su color, su verdadero color ?
El de la estatura que chifla su lengua,
ese que nace en el vientre
de los atardeceres lejanos.
¿ Puedes escucharlo, cada vez más cerca,
sabiendo que en ese galope
viene el infortunio o la felicidad ?
¿ Has visto al Caballo Negro ?

Ya lo vas a ver.

Ya
lo
vas
a
ver.

lunes 30 de marzo de 2009

Neuro

Estuve en el Neuro. Dialogando. Me sentí, como en otras ocasiones, como en otros lugares donde he podido, para mi sorpresa, ir a compartir algo de la pequeñez que soy, una maravilla. Para mi no es poca cosa. Ojalá que a alguno de los ahí presentes les haya servido. Cecilia Olguín escribió esto: http://elclubdeloxnenexabuxa-2.blogspot.com/ . Decir algo más sería redundar, emborronar pantallas.

Zaguán

jueves 26 de marzo de 2009

¿ Tuvimos Canción ?


Al fin de cuentas no sé si tuvimos canción.
Tuvimos, por separado, intentos de encontrar una canción para los dos. La que cuando sonara en la radio materializara el puente que existía entre sus pies y los míos. Cada uno traía, antes del otro, sus canciones. Yo escuchaba, - escucho aún -, una música que a ella, en el fondo, no le gustaba, o no la entendía, o no entendía por qué razón a mi me gustaba esa música. Las razones se las di varias veces sin lograr en ella el “ acontecimiento ”. Pero al fin y al cabo ¿ quien escucha esa música ? Pocos, una masa a la que creen enajenada y de la que espero una violencia arrasadora de cuanto esté en pie en el momento en que esa pasión se asuma, se desmadre.
Creo que no tuvimos canción.
Tuvimos un rejunte de letras y sonidos cuando sus canciones se mezclaban con las mías, en las siestas de los tiempos buenos. Yo fabricaba, en el galpón del fondo, los boomerangs del sustento, y ella leía mientras intercalaba su mate amargo / mi mate dulce; era bajo el volumen de la radio, pero cuando sonaba alguno de sus temas o los míos pegaba el grito de la alegría, subía el volumen y se venía para el fondo a que juntos desafináramos el estribillo.
Resumiendo: no tuvimos canción.
A mi no me llega, aún, la risa, el júbilo que a uno le entra cuando sabe que ha sido, pero ya no está junto a mi el dolor de no ser. Algunos, a esto, le llaman equilibrio. En fin, tiempos buenos, tiempos idos.

martes 24 de marzo de 2009

Café, Tiburcio y Trinidad


Delia, los gatos no estornudan.

Dices lo contrario y me enredo
en la risa estomacal que me produce
saberte corrigiendo el error
que apareció en el diario.

¿ Tiburcio ? cada vez más grande,
sus bigotes se enredan
con las lenguas de sus tristes vecinas
y cada tanto lanza sus señales
por el balcón del apartamento.
Pasaba por allí,
me dio en pleno cráneo
y ahora te lo escribo.

Café está hermosa, como su madre
y Trinidad comienza a decir
sus primeras palabras.

Conmigo has encontrado
una buena manera de perder el tiempo,
curándome la vida.

¿ A que nunca pensaste
que iban a durar tanto
estas flores marchitas ?

Tú no vienes para que no vaya
y no voy para que tú no vengas.
Quédate entre las sábanas,
espérame, no tardo.

Estos hijos que tuvimos
nos han salido buena gente,
poblemos nuestra ausencia
con ellos, mientras tanto.

Tengo abiertas 30 puertas
y no sé por cual entrar.

Delia, los gatos no estornudan
y el Caraffa abre sus ventanas
el día de mañana,
aunque sea feriado.

domingo 22 de marzo de 2009

Uno Al Mes

martes 17 de marzo de 2009

Poema Para Ser Leído Escuchando Cuarteto


Estáis enfermos.

La mala manera de los días cascotea existencias.
Detrás del ventanal, guarecido de la lluvia, escribo;
frente a mí, un gigantesco cartel, lo leo:" ALARMAS CRASH ";
hay que estar atento por las máscaras del carnaval,
hay que llegar desnudo a la cima del universo.

Desármate de horarios,
aún ahora es la hora en que el minuto no existe,
esto no significa que no sigan copulando
segundo con segundo, segundo tras segundo:
es inevitable la existencia del minuto.

Hay quien busca el amor para hacer y hacerse daño.
Luego visita a la salud en la clínica privada,
y delante de la enferma se jacta de estar sano.

Yo conozco al que todos los días arroja la primer piedra,
vieran ustedes con que orgullo muestra su mano.

Está enfermo.

Estáis enfermos.

Y yo también.

miércoles 11 de marzo de 2009

R - 12


Exiguo de papeles, de chapa y de pintura,
el R-12 intenta llegar a la frontera.

Ripios bolivianos significan libertad.

Exiguo de papeles, de combustible exiguo
atraviesa pueblos hundidos en un mar de siesta y polvo,
procura alcanzar una orilla.

Se ha dicho:
“ antes de caer me vuelo la tapa del carburador ”.

Tierra de siete provincias se interponen como pieles
sobre el tapizado que alguna vez fue negro.
Cadáveres multicolores ensucian el radiador.
Un alambre, por antena, no logra atraer ninguna voz humana.
Como rodajas de soles muertos, ruedan las ruedas,
cuentan su apuro sobre la hoja del pavimento.

Se ha dicho:
“ no te olvides del cadáver que llevas en el baúl ”

Entre la Caminera y Gendarmería
le sacaron el importe de 40 litros de gas-oil.
Entre sus deseos y la realización de sus deseos
ha dejado el importe de otros 40 litros.
Su marcha es un tambaleo entre el ingenio y el juicio.
Toda velocidad es un auto
que en una recta ansía sobrepasar su destino.

Así no hay cerebro que aguante.
Así se destruye un motor.

Exiguo de papeles, de chapa y de pintura,
el R-12 intenta llegar a la frontera.

Se ha dicho:
“ para mi quiero la furia, todo el poder y la gloria ”.

domingo 8 de marzo de 2009

El Iguanodonte


Soy el que arrastra un dinosaurio muerto
el cruce de la 27 de Abril esquina Trejo es un problema diario
si me ven no me saluden no respondo saludos
además no me reconocerían me he hecho demoler la cara.

Si pudiera sacarme esta culpa de haber provocado agonías
viviría en paz, tendría una escopeta al lado del espejo
tendría una mascota a la que besaría en la boca
tendría recuerdos buenos, malos, inclasificables
sería otro si pudiera transformar mi culpa en esperma

si pudiera tener un hijo que no me muerda el hígado
si pudiera hacerle entender a la que fue mi mujer
que quiero morir leyendo Las nieves Del Kilimanjaro
no puedo dejar de poner en práctica los cuentos de Hemingway,
el llanto de Evita en el hombro de Perón
por eso lloro mientras escucho esta frase:

“ ¿ cómo estás niña ?, le dije, sonriendo,
mirándome contestó que muy bien
quise alejarme pensando en mi mismo,
pero en el mismo lugar me quedé ”*

vivo poniendo en práctica teorías ajenas
vivo porque la risa es gratis, y la practico,
si pudiera abortar esta culpa rejuvenecería mi esperma,

quiero volver a tener la esperma de mis cuatro años
quiero encontrar a quien contarle
la historia de César Vallejo y Georgette
quiero ser tu preñez desde el principio al fin

¿ quien quiere ser demolido en mis demoliciones ?
¿ cuanta lluvia le quedan a tus veranos ?

fuimos tormenta y rayos, truenos, trapos y retazos,
nos celebró la vida preñada por la muerte nuestro amor de muerte
nuestro amor de muerte, nuestras octogonales
noches de amor y sexo,
vos bien me lo dijiste: “ el día que me vaya,
mis besos en tu espalda
se volverán esquirlas y a tu seca sangre
la beberán los llantos de mi preñez errada ”


no voy a vivir arrastrando un dinosaurio muerto
no voy a vivir más de la cuenta
no voy a vivir.

Eso
quería decirles.


* de la canción Hola Niña de Pelusa

lunes 2 de marzo de 2009

Idolos

Él no ganó un Oscar, aunque lo merecía. Yo gané un ídolo, y tengo muchos. Soy idólatra. En ellos encuentro la fé que no tengo. A diferencia de los dioses, nada esperan de mi. Son humanos, se contradicen. Son alegres, insatisfechos, épicos, geniales; los he visto llorar, pedir perdón, inclinarse ante el mediocre para engrandecerlo, ir contra el mundo, guiar al mundo, mandar a la mierda al mundo, corromperse sin corromper a los demás, y tienen, como elemento en común, las miradas de los niños que han de ser asesinos. No sé quien lo dijo, pero dijo: “ la mayoría de los seres humanos cuidan sus vidas como si sus vidas tuvieran algún valor ”. Yo no pedí nacer. Debe ser por eso que no tengo aprecio por la vida. Tengo fervor por mis ídolos. Cuando enfrento una dificultad la solución es concreta: cierro los ojos, pienso que haría en mi lugar uno de ellos y cuando los abro digo las palabras mágicas, mientras pongo en mis ojos la mirada de los niños que han de ser asesinos. Nunca falla. La canción se me volvió en contra, la letra de esa canción que hice mía, que canté mientras bajaba por la calle San Juan, volviosé en mi contra. Hace días que no escucho música. Vivo, desde hace días, en un mundo sin música, doblemente amargo. Sin embargo pienso en los escritos de la mejoría. En las palabras que voy a utilizar, en las personas a las que me voy a referir cuando este dolor que ahora me transforma el lenguaje cese su rayo, calme su látigo, busque otra espalda. Los hechos que me mantienen despierto pertenecen al futuro. Al mundo hay que dejarle un tendal de muertes o un tendal de hijos, después irse lo más lejos posible, para no oírle el llanto. De haber tenido un auto ya me habría matado.

martes 24 de febrero de 2009

¿ Cuando Vienes ?

Dice: " úsame como trampolín para que puedas salir de esa ciudad donde vas a terminar tus días sin figura ni fondo, ni furia ni risa ". Ella me reencontró, muchos años después, y ve lo que el tiempo ha hecho conmigo. Cuando hace una proyección desde los pocos días en que nos conocimos a este reencuentro, piensa, íntimamente: “ podría estar peor ”. Caminando, en llegar a la puerta de su casa, tardaría 6 meses. Ella no tiene ningún apuro y yo estoy, a mi edad, descalzo. Mientras nos contamos cosas, ( asombrados, por lo poco que queda, en diálogos, de más de una década ), intercalamos, con la fuerza de un látigo, dos palabras: " ¿ cuando vienes ? ". Cuando se lo pregunto ella simula una línea interferida por cometas y satélites, y salta, entre aleteos, como libélula, a otras palabras, regiones más difusas, el mismo lenguaje. Cuando pregunta sigo hablando, y trato de llevar la conversa para el lado de las olas que rompen contra la muralla del Castillo San Felipe, en el caribe colombiano, donde, juntos, nunca nos bañamos, dicho sea de paso. Cuando se me caigan los dientes yo quiero los suyos, y como el hoyuelo de su mejilla, cuando ríe, quiero que sea el disparo que me está esperando. Pero tengo miedo que al llegar al quinto piso no me abra la puerta. 13 años dice haberme buscado. El próximo invierno ¿ vas a reír por los dos cuando a mi me haga frío y me tiemblen los ojos ?. Entonces: ¿ cuando vienes ?, ¿ cuando vienes ?, ¿ cuando vienes ?.

jueves 19 de febrero de 2009

Yo No Podría Decirlo Mejor

Yo no podría decirlo mejor. Menos hoy, este hoy que es la suma final de todos los días anteriores. Y la suma da negativa. Estos días he rezado mucho, a mi modo. Repitiendo, como mantras, poemas de otros. A este también lo repetí y más de una vez. Más allá de que no sirvió de mucho tanto rezo, creo aún en la palabra como una coraza. Y en el llanto, y en la alegría. Me gusta la pureza en el insulto y la desnudez en las palabras. Cecilia Olguín lo escribió. Creo que a veces hay que darle a otros la posibilidad de la revancha. Y no ponerles límites. Dejarlos hacer, que lo destruyan todo. Y uno volverse calmo espectador, repetir, como mantras, poemas de otros. Si después podemos levantarnos y dar dos, tres pasos sin desbarrancarnos para siempre, volveremos a empezar, sí, cada vez más destruidos, hasta quizás menos humanos, pero volveremos a empezar.

Podría ser mas no se que y menos que se yo,
pero no quiero


Me cago en dios, en vos, en los caminos
en mi, en los destinos,
de nuevo en mi
en la concha de mi madre
por haberme parido

y en mi madre entera
dos veces madre,
por haber venido a ser puntal en este estío.

Porque sí, sobreviví
trasquilada, tuerta, renga, desalmada
babeante insomne
vagabunda errante en los sentidos,
miserable de tu amor
un letrado harapo enmohecido.

En estos logaritmos soy todo lo que resta.

lunes 16 de febrero de 2009

Tanta Alegría Seguida ...

UUH !!!
AAH !!!
CHÁVEZ
NO SE VA !!!

jueves 12 de febrero de 2009

Iván Landinez

Hoy la alegría vino desde Suecia. En forma de canciones. Nueve canciones, la mayoría en la voz de Iván Landinez. Mi hermano del alma, Iván Landinez. La última vez que lo vi fue desde un ómnibus que me regresaba a Córdoba, en la terminal de La Serena, Chile, cuando renuncié volver a Colombia y mi hermano preparaba su viaje a Nueva York. Habíamos vivido durante un mes en Valparaíso; llegamos, alquilamos una habitación en la casa de una vieja pinochetista y salimos a ofrecer por las universidades un espectáculo seudo poético musical. Lo ideal hubiera sido, en aquellos días, en aquella ciudad de ascensores centenarios, poder vivir de las mujeres. De esto hace nueve años. Tiene un largo pasado la vida del hombre. Lo conocí en Bucaramanga, él cantaba en los ómnibus y yo vendía collares, en resumen: sobrevivíamos. Teníamos la edad en que perdurar en tierras extranjeras no es un calvario, si no una bendición. Almorzábamos un menú repetido durante semanas, luego nos íbamos al parque Las Palmas a tomar un tintico y fumar un Piel Roja. Yo tenía una novia que se llamaba Marta. La quise como a todas las mujeres que yo quise. De una forma desesperante y apresurada. Siempre con pronósticos de temporales sobre mis pupilas. Al galope, sin poder detenerme, como si una manada de cuchillos huérfanos buscara mi espalda, incesantes. Me cuenta en la carta, escrita a finales del año pasado, mientras toma, por fin, un buen café, como si fuera el desayuno de una mañana de octubre en un cafetal de Manizales, que espera que pase el invierno que aún no llega y me cuenta, lo veo, feliz de contarme, sentado en un bar italiano de Estocolmo, que regresa a Colombia dentro de tres meses, por un mes, de paseo, con su amiga sueca y su novia sueca y un par de canciones que suenan hermosas. Dos años atrás regresé a Colombia, un poco en bici, durante todo el viaje estuve encerrado en signos de pregunta, cuando llegué a Pasto emprendí el regreso. ¿ Por qué me habré vuelto desde el sur de Colombia sin llegar al centro de ese país enfermo ? Es lindo pensar ucronías. Y como la mayoría de las cosas lindas, inútil. El viejo Robert se quedó esperando el reencuentro y mi visita. Una persona lleva a la otra, como piezas vivas de un dominó humano. Cuento hechos que aún no tienen el maldito olor de las cosas rancias, recuerdos que hace años tengo entre mis manos sin saber que hacer con ellos, revivirlos o matarlos. Hoy la alegría vino desde Suecia. En la voz del parcero Iván Landinez. Quizás no llegué al centro de ese país enfermo para no sumarle, a las suyas, mis enfermedades. Quizás, no importa. Nada importa esta mañana rodeado de un par de canciones que suenan hermosas, y que dan, al ritmo de cumbia, pasitos cortos sobre mi alma.


www.myspace.com/lapopular2008

sábado 31 de enero de 2009

Jefazo

Estas palabras pertenecen a David Choquehuanca, canciller de la República de Bolivia. Sus declaraciones aparecen en el libro Jefazo, de Martin Sivak, una excelente biografía de Evo Morales.

" Para mí lo estratégico es el no estar. El estar es la bandera de Bolivia y el no estar es la whipala; el estar es el hombre y el no estar es la naturaleza; el estar es la universidad y el no estar son las universidades naturales; el estar es el conocimiento, el no estar es el cognocimiento; el estar son los derechos humanos y el no estar son los derechos cósmicos. Para mí lo importante es el no estar. Yo no estoy aquí frente a ti. "

viernes 23 de enero de 2009

La Foto De Hoy

Cabrones
hijos de puta !!!!!!
¡¡¡¡¡¡ CRISTINA VENCE !!!!

martes 13 de enero de 2009

Gary

Cuando Gary murió mi hermana llevaba días en coma tres. Leí la noticia, en la sala de espera de la clínica Romagosa, como se leen los resultados de la quiniela cuando uno no apostó. Mi enajenación con respecto al mundo y sus aconteceres era absoluta por aquellos días. Gary era Edgar Fuentes, la voz que mejor interpreta uno de los principales temas del cuarteto: Elizabeth. 10 años atrás se había ido de TruLaLá para ser solista, y mal no le iba. Con el se había ido el Negro José. De apellido Moyano, cantaba los temas bailables. A mi hermana se la llevó por delante un ciclomotor, cuando cayó el impacto fue en pleno cráneo, debe ser porque tiene el cerebro grande. Un día junté varias canciones de cuarteto y me apersoné en las oficinas que Gary tenía en el subsuelo de Olmos 20, ( ¿ o era en el subsuelo de la Galería Cinerama ? ). En realidad, el plural en la palabra oficina está de más. Era una sola, tabicada. En las paredes había afiches del cantante y de otros grupos. Comentaban de un pueblo donde le habían cortado la luz del club para no dejarlos actuar. Más que aire de música se respiraba un viento de guerra. Comentaban otros, porque Gary no estaba. A las canciones de cuarteto las escribía como cartas. En prosa, ocupaban todos los renglones de un cuaderno Gloria de tapa naranja. Lo primero que José Moyano me dijo es que las canciones son poesía, por lo tanto se escriben en verso. Después las tarareó, estribillo incluido y dijo las palabras que había ido a buscar: “ están buenas ”. Quedamos en juntarnos otra vez para que él les pusiera música. Nunca volví. Me bastaba saber que, perseverancia mediante, podía mi nombre quedar impreso como el autor de un tema cantado por Gary. Pero la perseverancia, para mí, está reñida con el talento. De a poco Gary se estaba volviendo místico. Entre canción y canción le gustaba hablar, - una especia de Facundo Cabral bailarín y edulcorado -, parado sobre el escenario del Súper Deportivo. A finales del séptimo día mi hermana pasó de coma tres a terapia intensiva. Los días, de a poco, volvieron a tener música. De la música, se sabe, hace Dios las sonrisas. Yo dejé de ir a rezar al Paseo Sobremonte. A veces, cuando la casa está sola y estoy solo en la casa, pongo al mangazo Elizabeth, y la buena luz de los tiempos idos cae sobre mi calva, me bendice. Como cuando la Candela lloraba en mis brazos, en la escalera de la clínica Romagosa.

miércoles 31 de diciembre de 2008

2008

Desde tiempo atrás añoré la violencia que di y recibí este año. Creí estar en condiciones de, como con panes y peces, producir el milagro de la reproducción, multiplicar la violencia, estallarla, estallarme. La busqué, la vi venir, la recibí con los dientes apretados, brotábanme lagrimones. Este año fui un salvaje, un mal salvaje. Un infrahumano. Ha sido un año parejo. A golpe dado recibí un golpe. Y a golpes recibidos con golpes contesté. Ella hizo de mi un victimario. Su buen torturador.
A mis territorios empiezan a llegar los vahos de la vejez. Los primeros, aún indoloros. Me invitaron a leer a lugares variados. En la escuela de barrio Observatorio fui pleno, esa tarde vislumbré a lo que, voluntad y creencia mediante, puedo llegar. Supe, en esos momentos, que depende de mí. Yo, en mis manos. Moldeándome. Decidiéndome. Leí dos veces en la Facultad de Lenguas, leí en el museo Chateau Carreras, leí en la Casona, en la Biblioteca Córdoba, en el Colegio Médico, en una escuela de Santa Isabel, en otra de Coronel Olmedo. Tranquilo y relajado frente a adolescentes con quienes conversé de Neruda, Vallejo, boomerang, Chávez, bici y cuarteto. Frente a escritores y escribientes cuyas curriculares despiden olor a dádivas sentí el viejo desprecio que siento por los que yendo a 50 km. por hora hablan como si fueran a 120. Yo, frente a los que van a 200 km. por hora bajo la cabeza, cierro la boca, escucho. Padecí, frente a teóricos, mi pobreza teórica. Agoté las anécdotas. Proseguí terciando entre los escribientes de poesía. No me da, todavía, para ser poeta.
Estuve a la altura del amor que propuse, y no siempre a la altura del que me propusieron, ( ojalá ella entienda que este año me deja psicológicamente enfermo, si intento quererla no voy a poder, si se me acerca demasiado la voy a terminar destruyendo, que es en lo que terminaron todos mis intentos ). Fui un mal salvaje, un buen demoledor.
Reincidí en los hoteles de la calle San Jerónimo, reincidí en Bella Vista. Reincidí en los errores. A veces, adrede, fui vulgar, prepotente, desdeñoso, débil, mal perdedor, nulo consejero, animal en peligro de extinción. Comencé a escribir El Ciclista, pero, imprevistamente, se derrumbó una montaña y arrasó al ciclista, a la bici, sus pedales y las distancias recorridas. Ahora se reconstruye, El Ciclista, en el reposo y la paciencia. Escribí " Historia de Amor ", pasado el cimbronazo que originó su escritura, quedan 18 escritos leíbles, escuchables.
Entre febrero y marzo hice junto a O. ( la mujer del ciclista ) centenares de kilómetros. Salta – Jujuy – Tucumán. Yo, que no le encuentro sentido, razón o apariencia a la vida, la celebro en dos ruedas, girando sobre el asfalto, el ripio o la tierra. Hicimos buen equipo, un dueto casi invencible si no fuera por nosotros mismos. Lo que no menciono se lo cedo al olvido, ese buen devorador de intentonas y fracasos. Otras historias esperan, en bolsas blancas, frizadas
Este año llegó Sofía, vida nueva entre gente grande. La hija de mi hermano y su mujer. El Diego y la Cecilia. Sofía Tejerina. Lindo es oír su llanto, otros motivos lo producen, no el dolor del hombre adulto. Una negrita dulce de ojos enormes. Por estos días comienza a esbozar sus primeras sonrisas. Nunca sabremos qué las origina. A veces la miro queriendo descifrar de donde es que viene, que restos de ese otro universo conserva. A comenzado a cruzar el puente. Le queda un larguísimo tiempo hasta alcanzar la otra orilla.
Vivo de los boomerang, tengo mis escritos, una bici averiada por el uso constante, cruces que construyo con huesos de otras más mis propios huesos, cargo a mi espalda una ballena antártica que deja una estela de sangre. Quise que fuera mi bandera. Que ondulara su masa compacta en tiempos de paz y de guerra, con mi aliento amarillo. Hice públicas mi muertes privadas. Continué ejerciendo mi oficio de hombre sin ganas.

Quizás nunca llegue a ser poeta. Quizás algún día deje de ser ciclista.

2008, un número que no jugaría a la quiniela.
¿ 2009 ?, tampoco.

viernes 26 de diciembre de 2008

Escrito El 26 De Diciembre del 2000

Íbamos a viajar juntos y durante días
la posibilidad de un hijo nos mantuvo en vilo,
ahora estoy a punto de quebrarme,
pero mi corazón no va a partirse.

Íbamos a viajar juntos, no muy lejos de acá,
pero ya no existe pueblo, beso ni noche
que nos vaya a servir de albergue,
ahora mis manos se caen en dolores,
pero mi corazón no va a partirse.
Nos quedaron pendientes el zoológico
y la foto junto a la vaca de Molina Campos.

Hay días que nos separan a lo sumo quince cuadras,
pero recorrerlas me llevaría años,
y volver sin ella me costaría vidas,
ahora doy los kilos de mi carne por una uva suya,
pero mi corazón no va a partirse.

Al péndulo del amor me abrazo,
pero es inútil, nadie lo detiene.

Me queda lo que queda siempre
al final de estas cuestiones,
los días por venir harán
el trabajo del olvido.

Esto es el amor, lo tomas o lo dejas,
hagas lo que hagas va a dolerte igual.

viernes 19 de diciembre de 2008

Un Escrito Cuartetero - Número 20


¡ Qué va !, hay mucha más sífilis de lo que tú crees y no ha de quedar un poema de los cientos que se escriben día a día, por más que llegue la alegría con toda su muerte a derrumbarse encima de mi vida. No me vengan con sus muertes tan minimalistas. ¿ O no saben que todo acto de comercio es en sí un hecho delictivo ?. Además, ellos han tenido una ventaja sobre mí, ellos saben, o hacen como que saben para que están aquí, frente a la puerta a punto de golpear, entendiendo la metáfora, sonriendo en el minuto de la risa y callando, supieron callar y levantarse a tiempo, ellos arrastran el mandato que los vuelve valederos... y ahora sé pertenecer al lado malo dentro de lo bueno y estas garzas sustituyendo cisnes; dejo en el pasado mi porvenir de hoy y continúo - ni entusiasta ni positivista ni autosuficiente -, asombrado, a veces, me despido, - el hoyo de su origen supone traslado -, mirando mi llaga, mi sucia camisa de cuadros azules, - puesto que viene con collar de sorbos rodeando su boca -, siempre con la culpa y la desesperanza del que se siente genial con la certeza de no serlo. ¿ Han oído hablar de los grandes relatos ?. Con su roja vida llegó la alegría y la puso encima de toda mi muerte. Concluyendo: que contando mi cuerpo y mi casa, cinco son las cárceles en esta ciudad. Y mi rostro es carne creyente. Fervorosa y practicante. En fin, amigos, ¡¿ amigos ?!, que por estas cosas sería humanamente estúpido agarrarse a los tiros, pero necesariamente humano. Bueno, más adelante veremos.

miércoles 17 de diciembre de 2008

Soneto Automotriz


Reducido a chatarra, en la pila
que logra coronar algunos metros,
un modelo 70ytres ocupa el cetro
y en su óxido la nostalgia asila.

Yo estoy en el medio, eslabonado
por grilletes de choques y de latas,
quienes me manejaron, simples ratas,
han hecho de mis chapas hongo jubilado.

Nada a esta altura en mi pretende
llevar en la capota el cartel de “ Se Vende “
ya no deshojo faros de las margaritas.

Sólo quisiera un patio, un garaje,
un poco de sombra, ¡ dadme una calle !,
no el vil ultraje de ocupar chacaritas.


domingo 14 de diciembre de 2008

Alegría En Estado Puro

Me llevo bien con Dios. El cree poco en mí y yo no le tengo mucha fe. A un insulto mío responde con insultos, y me llena de calma cuando me sabe en calma. Hay historias de amor que se parecen a Dios. No están, no se las ve, no hay prueba fehaciente de su existencia, no hay hecho palpable que las corrobore, y sin embargo son, existen. Tiempo atrás me gustaba bajar por la calle San Juan a 43 km. por hora. Venía bajando de barrio Los Plátanos, cortando camino, atravesando otros barrios. Era de noche y en mi oído sonaba el trípode musical donde se asienta mi patria. Ya en el centro ataba la bici a un poste y me perdía en lo incontable. La diferencia entre lo incontable y lo inconfesable es la misma que radica entre un crimen y su intento. La mujer es como un crimen, no se comparte. A Dios le quedé debiendo dos favores por un favor cumplido. Tiempo después, a raíz de esa deuda, llegamos a un acuerdo, es el que nos mantiene en mutuo respeto – desconfianza mutua. No despertamos, en el otro, grandes expectativas. Pero hubo días en que morí de ganas de pedirle ‘ el favor ’, indirectamente lo hice, pero no esperé el milagro. Estuve, en aquellos días, como los Testigos de Jehová, a los que siempre les envidié la fe, entonces podía ir casa por casa compartiendo mi amor, alegría y certeza. Enajenado, claro. Claro y hermoso. Hay cosas que suceden no para dejar enseñanza si no como simples hechos de naturaleza pobre. Intrascendentes, sin por qué, ocurren, acontecen, millones de hechos pasan y lo que era de concreto se transforma en partícula. Dios, a veces, es eso: un buen gerente de esas empresas de demoliciones.

Cuando vivamos juntos,
en la pared más grande
de la que será la casa,
vamos a tener un cuadro
de La Vaca Amarilla.

Será garante de nuestra alegría.

Y vamos a tener tres mesas:
una para el almuerzo,
otra para la cena,
y la tercera
para el amor.

Y andarás por la casa,
vestida,
con una remera roja
una bombacha blanca,
y descalza.

Y en el almuerzo y la cena,
y antes del almuerzo
y después de la cena,
visitaremos
la tercer mesa,
donde viven los sueños
donde se hace el amor.

miércoles 10 de diciembre de 2008

La Nueva Trilogía

Cuando era joven mi idea de quietud - salto al abismo - felicidad estaba encapsulada en esta trilogía: una llama, la bici y una casa a orillas del lago Titicaca. Joven escribí el poema que está al pie de estas líneas. Joven en serio. No sólo en edad biológica si no porque podían agarrar a martillazos mi cerebro y este se mantenía inalterable. Ahora, el mínimo tincazo me desestabiliza. Desde siempre supe que el mejor aporte que como argentinos podemos hacer a los bolivianos es no ir a Bolivia. Para eso tenemos Brasil. Y sin embargo siempre recurrimos a sus tierras. En mi caso voy a curar esta cabeza enferma, a tratar, al menos. Creo que es el caso de muchos, salvo los porteños, claro, esa raza infecta, vaya donde vaya, haga lo que haga, no sabe por qué viaja y lo contamina todo. Entonces, mi trilogía, la del amor, la de la vida: una llama, la bici y una casa a orillas del algo Titicaca. Lo que cuento ocurrió cuando este niño que mira los garabatos de mi escritura no existía en el mundo. Ahora tampoco existe y por más que lo intente no puedo entrar al suyo. Lo que si existían son los tres latigazos que conforman mi nueva trilogía. No tan nueva, ya lleva conmigo dos años. El comienzo del fin de la juventud no está dado por el paso del tiempo si no por la acumulación de fracasos. A veces me consuela creer que lo que uno proyecta lo realizan otros. Es un consuelo idiota. Ya les hablé de mi cabeza enferma. ¿ En qué momento naufragó mi primer trilogía dando paso a esta otra que enarbolo ahora ? Dos personas lo saben, soy una de ellas. La llama, la bici y una casa a orillas del lago Titicaca transmutó en no perdonamos, no olvidamos, no nos reconciliamos. Siempre los padres serán mejor que los HIJOS. ¿ Ven ?, ahí tienen otro consuelo idiota.


Nunca tuvimos plan.
No lo tenemos.
Fuimos, en tu ciudad, dos extranjeros.
No estuvimos en La Paz.
Estuvimos en " la posibilidad de amor en La Paz ".
De lo posible a lo cierto.

Ríen, los dados, de mi esperanza de vernos.
Con ellos ríen, dementes, una hinchada de perros,
que caminan donde camino
y violentan lo que violento.

Es la falta de ti lo que me vuelve funesto.
Un toro melancólico.
Un león sucio y lento.
Una gota de ron, cayendo,
desde las cloacas del cielo,
donde orino, donde no creo.

Yo quiero seguir dejando
marcas sobre tu cuello.
Un recorrido de marcas,
llevar tu marca en mi cuerpo,
que quien descubra las marcas
nos descubra en el encuentro.

Nunca tuvimos plan.
No lo tendremos.
Tres días fue nuestro tiempo.
Y una promesa de agua
en este vasto desierto.

¿ Fué, nuestro tiempo, ha sido ?
¿ Viviremos en el recuerdo
de lo que nosotros fuimos
sin animarnos a " sernos " ?
¿ Tan pronto se volverá viejo
el momento en que mi carne
entró, desnuda, a tu cuerpo ?

Fuimos, allá en La Paz, dos extranjeros.
Dos autistas protegidos por las risas y los besos.

Fuimos... tiempo pasado,
el " ser " está en el reverso.


domingo 7 de diciembre de 2008

Pasos


Estos son mis pasos a seguir:
tatuarme la Mona en el omóplato izquierdo,
sacarme la barba,
comprarme una moto,
acelerar, acelerar a 110 km. por hora,
cruzarme de carril,
cerrar los ojos,
pensar en vos.

jueves 4 de diciembre de 2008

García Márquez / Gómez Jattin

Hace 12 años, dos veces al día, le preguntaba al guardia de la puerta: ¿ Está ?. “ No, no ha vuelto ”. Entonces me perdía por las calles de la ciudad amurallada. Tiempo después no faltaba quien me dijera: “ Ayer lo vi a Gabo, estaba comiendo en Paco ”, pero hacía meses que ya no lo buscaba. Entre otras cosas me había servido de excusa para atravesar Colombia de sur a norte en algo más de dos días, haciendo escalas de menos de una hora entre ciudad y ciudad, hasta llegar a Barranquilla. De allí a Aracata, donde mal dormí en una pieza con techo de chapas de zinc, amenazado por un ventilador que soñé toda la noche a punto de caerse, deseé por todos sus muertos que el cementerio fuera más grande, comprobé que a la iglesia concurrían más pájaros que feligreses, escuché y conversé con dos peluqueros ambulantes, un vendedor de peines y tres aborígenes absolutamente borrachos que habían bajado de la Sierra Nevada a votar, crucé el puente sobre el río que ni el milagro más poderoso del realismo mágico podía volver diáfanas sus aguas y me terminé de desencantar ante un tendedero de venta de toallas con la cara de Mickey. Tiempo después, en Quito, un ecuatoriano me relataría el mismo desencanto cuando trató de encontrar la literaria Buenos Aires de Borges en la Buenos Aires menemista de la década del ‘90. La genialidad, a qué dudarlo, consiste en hacer algo descollante de una materia tan insulsa. Colombia, de sur a norte, Barranquilla, Aracataca, Cartagena, un primer intento fallido de llegar a Panamá y otra vez Cartagena. Y otra vez frente a la puerta insípida de la única casa cuyo estilo arquitectónico desentona con el estilo colonial de la ciudad amurallada. Otros nones y otras caminatas. A los veinte años lo mejor que le puede ocurrir al ser humano es estar lejos de su casa, queriendo conocerle la estatura, la categoría, tomarle el calibre y decirle ‘ gracias ’ a un premio Nobel, comiendo arepas y escuchando propuestas. O al menos a este ser humano que esto escribe. Yo viajé a Colombia buscando un prosista y terminé conociendo un poeta. A Raúl Gomez Jattin lo conocí en la plaza Santo Domingo. Ya no importa a quien saludó, sé que cantó una canción de Serrat, pidió algunas monedas, ¿ dijo algo sobre Gardel ? y se perdió con su portentosa humanidad cayéndosele a pedazos. Era su ternura, su vida, su pasado y su poco de futuro el que se le venía desmoronando desde hacía años. Sé, porque era vox populi, que él se apagaba luces, cigarros, velas y todo lo que atinara a brillarle, y no sólo a través de sus ojos. Yo lo tenía entre ceja y ceja por sus libros, a los que todas las tardes les dedicaba la siesta en la más alegre y luminosa biblioteca del mundo, la de Cartagena. Así que fue verlo y cerrar círculos. Y dejar que la rueda ruede. Como cuando niño con la cubierta gastada. De las cinco, seis veces que lo vi, a lo sumo dos cruzamos algunas palabras, nunca hablamos de poesía. Cartagena tiene un buen clima para echarse al abandono. Y Gomez Jattin lo practicaba en todos sus niveles. No era el único, entre muchos otros sobresalían una pareja de españoles a los que el agite del caribe se les metía por la nariz a toda hora. Ahora no recuerdo si fue el o ella el que murió de un paro cardíaco frente a la puerta del Parque Centenario. Sí recuerdo que en el centro del parque había una caja gigante de madera que cada tanto se llenaba de boas decomisadas a los vendedores que las ofrecían de noche en la Avenida San Martín, en el barrio de Bocagrande, en la zona de los hoteles cinco estrellas. Por un puñado de dólares en el caribe tenés zoológico privado. Si uno se queda el tiempo justo, Cartagena tiende a parecerse al paraíso. Yo me excedí cuatro meses en la estadía y la ciudad, sus esquinas, su lenguaje, se me volvieron vulgares, insoportables. Con la vida pasa lo mismo. El tiempo justo. Una mañana de mayo de finales del siglo pasado, en la avenida que no deja llegar el mar a la muralla, no se sabe aún si Gómez Jattin se cayó o se tiró bajo las ruedas de una buseta. Yo prefiero creer que se tiró. Es esta manía, a veces absurda y siempre a contramano, de preferir la dignidad antes que la vida. La vida admite, cada tanto, que uno se caiga bajo una buseta, la dignidad no. Dos cosas me traje de Colombia: esta buena envidia que les tengo por la perfección inalcanzable que han logrado en los insultos, y este amor por las puñaladas que practico de vez en cuando. Casi nunca las puñaladas entran en la carne. La mayor de las veces hincan donde más le duele al hombre que esto escribe: la imposibilidad de ser lo que se soñó hace 12 años, cuando dos veces al día le preguntaba al guardia de la puerta: ¿ Está ?.

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Un Poema de Raúl Gómez Jattin

Conjuro
Los habitantes de mi aldea
dicen que soy un hombre
despreciable y peligroso
Y no andan muy equivocados
Despreciable y Peligroso
Eso ha hecho de mí la poesía y el amor
Señores habitantes
Tranquilos
que sólo a mí
suelo hacer daño.

martes 25 de noviembre de 2008

Hoy


Malgasté mi vida
construyendo un cementerio.

Todos mis muertos
llevan tu nombre.

Alegría II: La Tristeza

Oh sí !,
estoy contento,

Chávez ganó en Venezuela,
el domingo no llovió,
los boomerang son mi sustento,

oh sí !,
estoy contento.

sábado 22 de noviembre de 2008

Alegría


Oh ! sí,
estoy contento,

Maradona en la selección,
Cristina en el gobierno,
y La Mona vuelve al Sargento,

oh ! sí,
estoy contento.

jueves 20 de noviembre de 2008

" Yo, Nosotros "



Hoy a la noche, en la Escuela Santo Cristo del barrio Observatorio no tuve una charla con los alumnos, tuve un diálogo. Esa es parte de la maravilla. Hoy a la noche, asumí la porción de luz y oscuridad con la que brillo en el mundo. Fuí completo. Brillé, en comunión con la luz que emanaron los otros. Me sentí el de la foto cuando hizo trizas el poema más corto en lengua inglesa. ¿ No conocen la anécdota ?. Es simple, como el jugo de las mandarinas. El poema más corto en lengua inglesa se llamaba " De La Antigüedad De Los Microbios ", y constaba de tres palabras: " Adán los tenía ". Pero un día a Mohammad Alí le pidieron un poema al final de un diálogo mantenido con alumnos universitarios, y dijo desde el que ese momento es el poema más corto en lengua inglesa: " Yo, Nosotros ". O como cuando en Zaire, contra todas las apuestas, derrotó a George Foreman. Fue esta noche, en barrio Observatorio y no hubo rival a vencer, si no una rara comunión basada en la palabra. Me sentí una fuerza poderosa. Y sé, por sus risas, sus miradas y sus preguntas, que ellos lo sintieron también. Si alguno de ellos viene por estos recónditos lugares, simplemente gracias.

martes 18 de noviembre de 2008

El Ciclista ( extracto )


Soy ciclista de ciudad
una parte del año,
y lo que resta
soy ciclista de caminos.

Soy la suma
de las curvas y las rectas,
la vorágine y los desatinos
hacen de mí este resultado.

A veces armo carpas en la luz.
Orillo la llanura.
Levanto un campamento.
Carpa verde. Carpa azul.
A la verde las bicicletas.
A la otra, nuestros cuerpos.

Soy ciclista de ciudad.

Soy ciclista de caminos.

viernes 14 de noviembre de 2008

9 mm

Escribo desde este agujero
que es tu ausencia.
Un hueco en el pecho
y en la conciencia.
Un buraco de una 9 mm.
disparada
por tu corazón,
por tu raciocinio.
Asumo mi culpa:
yo agité,
metí el pecho,
dije:
¿ a que no te animas ?
Vos jalaste el gatillo.
Por eso te respeto.

miércoles 12 de noviembre de 2008

" O "

Este poema salió publicado en el número uno de la revista - libro DICCIONARIO, dirigida por Emanuel Rodriguez.

Los jueves impares, detrás del comedor universitario,
en los campos de agronomía; arrojo boomerangs.
Yo los construyo.
Cincuenta metros al sur, al lado del helipuerto,
un poste de luz es coronado
por una manga rota, anaranjada.
La manga sirve para saber la dirección del viento.
El viento hace que el boomerang vuelva.
Atraparlo es difícil.
Cuando el brazo logra un tiro perfecto
el radio de vuelo dibuja una “o ” desfigurada.
Y el boomerang vuelve al lugar de partida.

Al caer a mis pies, hélice renga,
me siento como un torero
cuando a sus pies cae la mole. No se derrumba, derrapa.
Entonces en los otros se forma una “ o ” desfigurada,
por sus bocas, el torero sabe que la mole ha muerto:
la certidumbre es la deformación de la forma.

Redundo en los tiros: tres, cuatro, cinco,
casi siempre el boomerang vuelve.
Del asombro del primer regreso
al cansancio del último tiro,
no pasa mucho tiempo,
pero la herida que abre en el aire
repite su forma: esa deformación.

A veces alguien se acerca
y le ofrezco arrojar el boomerang,
intercambiamos palabras mientras esperamos
una correntada de viento constante,
luego el vuelo del boomerang
se refleja en la boca de quien lo tira:
dos “ o ” desfiguradas acercan mi alegría
a la naturaleza que orilla la vida.

Algunos tardes, los jueves impares
la mujer que me acompaña desde antes de los boomerangs
viene conmigo a los campos de agronomía.
Sentada a mi lado, arrancando raíces,
hay veces que llora, sé lo que ella sabe:
no me hará feliz, nunca.

Mi alegría se aleja de la orilla de la vida
con su naturaleza que orilla la muerte.

Así ha de escribirse el olvido,
con una “ o ” desfigurada por el vuelo de un boomerang,
que ya está en el aire.

Mientras tanto, habito las mujeres sabiéndome inquilino.

Al lado del helipuerto, cincuenta metros al sur,
una bandada de “ o ” desfiguradas
picotean una manta rota, desteñida.

martes 11 de noviembre de 2008

Un Boxeador Enamorado


He tenido días tristes en mi vida. Todos se justificarían si yo fuera un boxeador enamorado. El viernes fui al gimnasio Corral de Palos. Había boxeo. En la última pelea de la noche Alejandra “ Locomotora ” Oliveras le ganó por knockout a una brasilera cuya actuación, como su nombre, son intrascendentes.
Una sucesión de peleas entre boxeadores amateurs, nueve minutos de exhibición dados por “ Chupete ” Ler y Ceferino Labarda y tres rounds picantísimos donde Dayhana “ La TigresaSánchez ( 17 años ) no pudo, según el empate del jurado, con su rival, provocando el enojo de su padre, al mismo tiempo entrenador. Como en algunos bailes, como en reuniones políticas sin convicciones, la mira del ojo no siempre hizo blanco en el cuadrilátero. El boxeo, igual que ciertos amores, es hermoso, debe ser porque el ser humano recupera, en parte, su instinto salvaje, asesino, y siempre se detiene al borde del colapso total, de la barbarie originaria.



Un enjambre de niños rodeaba, incesante, a la “ ChapitaGutiérrez. A Elbio Ibarra Pretti y a Rubén Torri se los veía felices, en ese que es, a qué dudarlo, su hábitat natural. Voy a confesarme, aquí llego al límite de mi escritura: dado a describir los dos personajes de la noche, el médico de la Asociación Cordobesa de Box y un segundo de la esquina del gimnasio “ Nocaut a las Drogas “, demuestro la incapacidad de mi talento. Sólo puedo decir que son los personajes que perduran en la memoria después de leer un cuento mal escrito; arcaicos los dos, los dos encorvados, con un traje que lleva puesto hace décadas y un maletín de la época en que la medicina deportiva no existía, el médico subió al borde del ring en el tercer asalto de la última pelea amateur, revisó el ojo levemente amoratado y dictaminó que la pelea podía continuar, provocando el griterío y el aplauso de la gente que durante segundos, callados, contuvieron la respiración, cómplices voluntarios de un ritual, - el del médico decidiendo la suerte de uno de los contendientes -, que se da más por costumbre que por evidente necesidad. Entonces bajó, dificultoso, los tres escalones y se sentó en el ringside, con el maletín apoyado en sus piernas. Estoy en una edad en la que el amor empieza a causar más pesadumbre que alegría. Como los boxeadores que, después de veinte años dedicados a dar, tratar de esquivar y recibir golpes, empiezan a perder el sueño de noche y cada vez los abandona menos el zumbido en los oídos.
El otro personaje es el segundo de la esquina donde el padre de la Dayhana le secaba los guantes, le daba agua y explicaba de qué manera conectar mejor el gancho esperando a la rival. Con su pelo negro peinado para atrás y grandes anteojos oscuros, con su nariz arqueada como su espalda, y unas facciones que parecieran no hacer la más mínima mueca desde hace siglos, el segundo colgaba una toalla de su hombro izquierdo y con su mano derecha subía y bajaba, presuroso, un balde de agua cada vez que terminaba o empezaba un round. Después, concluida la pelea, se perdía rumbo a los camarines, remera a rayas mangas cortas por debajo de un pantalón negro, éste por encima de la cintura, y en su mano derecha el balde de agua. Minutos después volvía a aparecer secundando a otro boxeador.
Tengo una imagen sublime de la vida y una imagen sublime de la muerte. Las dos en una pelea eterna, banal, y aún así, trascendente. Por eso quiero hacerme creer que soy el boxeador enamorado, el que está contra las cuerdas y de repente saca su golpe, el de la furia, que, como todas las furias reales, conducen a la gloria. Pero si tengo que resumir mi vida diría que llegué, después de pedalear horas y horas, a los 4170 metros de altura sobre el nivel del mar, y que desde allí se veía, 25 kilómetros abajo, una mancha blanca, brillante por el último sol. Desde donde yo estaba podía ser sal o leche, azúcar o cal. Entonces tomé mi bicicleta y me volví. El fin de la tarde tornaba gris el salitral.

lunes 10 de noviembre de 2008

Colonia Lola

Para mi la amistad es un sentimiento menor, cosa de borregos. Confirmar la inteligencia en las personas que aprecio me sirve para refutar teorías propias. Ceferino Lisboa y el Negro Julio tienen la mejor de las inteligencias posibles, la que no necesita ser demostrada en cada palabra, la que se vuelve visible cuando se apagan los radares, voraces, de esta maquinaria ultra - moderna e hiper - humana, que sólo convalida y festeja aquello que se deja triturar. Inteligencia serena, en reposo. Lisboa escribe y el Negro Julio hace música. Este es, por ahora, un blog de palabras, no de sonidos. A la buena música del Negro Julio se las debo. A Ceferino Lisboa lo escuché leer en el ciclo de poesía que hace años Hernán Jaeggi organiza el primer martes de cada mes, en la Facultad de Lenguas. Loable, Jaeggi. Llega un momento en que uno debe decidir si intenta su obra o se reduce a la crítica de obras ajenas. Intentar lo propio implica riesgos mayores, verdaderos. Mis pedales empujan mejor cuando la cuesta parece tornarse imposible. Leyó, Ceferino Lisboa, el primer martes de este noviembre. Un poema cuyo título es " Colonia Lola ". Su barrio. ¿ Qué más ?. Nada más. Leerlo y celebrar a aquellos que, entre criticar, desentrañar y entender obras ajenas, o intentar la propia, elijen esto último.
Colonia Lola ( ceferino lisboa )
Haber nacido en un barrio
donde la violencia es un modo de socializar
no me hace un tipo muy feliz
ni desconozco la alegría
-pequeño terreno que cultivo-.
Uno no puede resignarse a morir
en un barrio como este, escucho;
ni dejar de pensar que otro lugar
sería una respuesta, dicen;
se consiguen amigos con las más diversas
inclinaciones
y con un amor por las cosas
que nace de no haberlas tenido.
El deseo es un sentimiento
que nutre variadamente
el apetito de estos hombres
y los define.
Las diferencias, las reglas
las buenas maneras
importan, no lo duden,
pero siempre depende con quien
se está hablando.
EL barrio o país, su gente,
conviene en hacer de nosotros
hombres fuertes, cabizbajos,
rumiantes, bueyes de tiro,
blancos móviles.
Los disparos de armas de fuego
al aire
hablan de las tristezas
y las alegrías
dibujan en el oído oficial
los índices más inexplicables.

domingo 9 de noviembre de 2008

¿ Un Oído Absoluto ?

No ya con sorpresa, porque es una historia que se repite, un periodista dedicado a la crítica musical en el diario La Voz del Interior busca justificar su incapacidad musical tratando de defenestrar al cuarteto.
En su escaso imaginario simbólico, ( producto perfecto y aplicado de una prensa al servicio de la cultura dominante ), piensa al consumidor – oyente – bailarín de cuarteto como una manada de infradotados. Y al cuarteto como un engendro sonoro que sirve para entretener al aluvión zoológico ( “ música ligera, ligerísima, divorciada del buen gusto… / … vacía de contenido y, fundamentalmente, grasa ” ). Un trato racista y clasista, ( “ para colmo, en breve algunos gigantes del tunga – tunga presentarán con toda la pompa documentales sobre su formación, contrataron a personal idóneo en la cuestión ” ), una permanente búsqueda de referencia en el rock para desdeñarlo o legitimarlo, ( “ del cuarteto hacia el rock , en tanto, se observa inconcientemente una nivelación hacia abajo … ” ), disminuir un hecho cultural a algo puramente comercial, ( “ … y llevó gente. Mucha. Tanta que los operadores de una multi le sirvieron un contrato ” ), no hacen otra cosa que confirmar que el rock en Córdoba no es masivo, ni bueno, no por culpa del cuarteto, si no por culpa de sus propias limitaciones.
Germán Arrascaeta, firmante del artículo, es un claro ejemplo de ello, - quizás que en Rosario o en Buenos Aires, pero más seguro en Londres está la gloria y la fama que aquí, por culpa de los analfa – bárbaros, consumidores, oyentes y bailarines de cuarteto, entre los que, orgullosísimo, me incluyo, se te niega -.
La nota fue publicada el viernes 7 de noviembre de 2008, en la columna Oído Absoluto, en el suplemento Espectáculos del segundo peor diario de la República Argentina: La Voz Del Interior.


jueves 6 de noviembre de 2008

El Baile Chébere

En 1990 yo escribía canciones de cuarteto. Era fácil, tanto como ahora escribir esa sucesión de palabras que, a veces, me atrevo a llamar poesía. Iba a la nocturna de la escuela Vieytes, porque un año antes me había llevado puesta once de las trece materias del tercer año de la secundaria. Las voces más lindas que ha dado el cuarteto estaban en su esplendor. Y Chébere sacaba el mejor disco de su historia. La historia de Chébere tenía, entonces, una antigüedad de 16 años. Sebastián, Pelusa, El Turco Julio y Fernando Bladys habían pasado por sus filas. ( Hay algunos que dicen que Latinoamérica comienza en el norte de Córdoba, a la altura de la ciudad de Deán Funes. Para mi comienza en la calle San Martín al 200, y la puerta de entrada, purificación, transición y salida es la Galería Norte ). Los 6 temas del lado A en la voz del Negro Videla; Jorge Quevedo, su voz portentosa, de camión recién en ruta, en los 6 del lado B. No sé cuando el mexicano Joan Sebastian escribió 25 Rosas, pero la versión del Toro Quevedo es insuperable, al menos para mi tímpano educado en el cuarteto de los '80 y nunca enfrentado a un tímpano mexicano que esté dispuesto a saltar por Joan Sebastian. ¿ Siguen saliendo al frente del Bon Que Bon los colectivos que te llevan al baile de Chébere en Villa Retiro ?. La primera vez que subí a uno de esos colectivos fue con mi prima Karina. Que uno envejezca vaya y pase, pero las primas no deberían envejecer. En 1990 yo escribía canciones de cuarteto. Y las escribía en forma de carta. Dos, tres por día, como ahora con esa sucesión de palabras que, a veces, me atrevo a llamar poesía.

martes 4 de noviembre de 2008

Llegar al fin del día

Llegar al fin del día, estar con uno mismo,
afuera, los trabajos le ladran a tu cuerpo
el descanso palpable, no dejarán en paz,
ni un minuto, a tu carne. Además tu cerebro,
su recuerdo enquistado, la edad, los comentarios;
estar con uno mismo, llegar al fin del día.
¿ Qué más ?, soñar si es necesario
que se cansan los perros de ladrar tu descanso,
pensar en otro viaje, hundirse cama adentro
con los pocos poemas que condenados, te salvan;
pensar en el mañana como el tiempo perdido
que ya fue olvidado, negarse a lo posible,
negarse a la sustancia del día y su compromiso,
negarse,
negarse a la esperanza.

El Hombre, En Bicicleta

Si pasara el Hombre, en bicicleta,
y me habitara un tiro en el corazón,
- segundo piso al fondo del pasillo -,
y en ese instante
la sombra girara su instinto
para verle el capital a una mujer;
yo me sacaría el gabán, la ofensa, la esperanza,
pues la esperanza, como el pesimismo,
se aloja detrás del hueso de la nariz,
tan cerca de los ojos,
por eso todo lo que vemos es oscuro
pero siempre le encontramos perspectiva.

Si pasara el Hombre, en bicicleta,
y de pura saturación de mundo
le diera por habitarme
un tiro en el corazón.
Entonces tendré que estar sentado
en el asiento de adelante,
a la izquierda de lo derecho,
para saciarle un poco de mundo
al que pasará en bicicleta.

Claro está que escribo
para dejar prueba y constancia,
latente y tañendo la copa y el caos,
para dejar clara muestra de que en Córdoba
tenemos Vallejo por 100 años más,
salvo un masivo fusilamiento de fusilandos,
un selecto fusilamiento de fusilantes
y dos o tres fusiles dispuestos en hache
cuando reposa en nuestras manos
el suplemento cultural.

Al parecer, sigue ocurriendo que del huevo
lo único que queda en pie
es el dueño de la gallina.

En definitiva,
ya no quiero un Peugeot, ahora quiero un Scania.

lunes 3 de noviembre de 2008

Todo Blog Es Político

Todo blog es político. Por más que no quiera. Este, además, se jacta de serlo. Varios países latinoamericanos viven un momento signado por cambios reales y simbólicos. Uno es prólogo del otro. Los dos sirven por igual. Argentina es uno de ellos. Hay que ver como andan al acecho las fieras que no han saciado su cuota de revanchismo y sangre, para darse cuenta que este gobierno algo está tocando. ¿ No es suficiente ?. Bien, no lo es. Pero en el abanico de posibilidades concretas de cambio, de alternativas posibles a este gobierno no se halla ninguna superación, más bien un retroceso. Yo pongo las manos en el fuego. Yo me consumo en esta defensa crítica, pero defensa al fin, del gobierno. Larga es la fila de los que esperan el día después del kirchnerismo para cobrarse la astucia del intento por dejar de vivir arrodillados. La manada reaccionaria incuba, día tras día, el odio a todo lo que pretenda, aún en módicas tentativas, trastocar el actual sistema de cosas. Mal que les pese, este gobierno lo intenta. Y va por más. Eso espero. Mientras tanto, repito como un mantra estas dos palabras, las escribo, las grito:
¡¡¡ CRISTINA VENCE !!!

Anhelo

Es lindo tenerte abrazada
mirando Belgrano - Aldosivi,
en el Chateau.

Aunque estamos lejos
de la pelota y los arcos,
te tengo cerca,
tu espalda en mi pecho.

Luego nos vamos lentos,
caminamos tranquilos,
comentamos lo lindo
que retumban los goles
en las tribunas bajas.

Hay sol,
Belgrano está puntero,
vamos hacia el Tropezón,
no hay apuro, no hay miedo,
vos estás a mi lado,
nos sentimos ligeros,
es domingo a la tarde,
cosa rara, no hay nostalgia
de nadie, de nada.

Vos estás a mi lado,
Belgrano está puntero.

domingo 2 de noviembre de 2008

Automotrices


En septiembre de 2005 Editorial La Creciente me publicó
un conjunto de escritos bajo el título Automotrices.
Por razones estéticas el escrito sobre el Dodge Polara
se quedó en la banquina. Ahora lo remolco, lo pongo en el camino
y vuelve a andar.


...
y de repente desacelero.

De los kilómetros andados resulta
que diferencio como ninguno
lo lejos de lo remoto, el apuro de la prisa.

Lo que saben los caminos lo saben las rutas,
yo ando sobre ellos, pero no me contaminan.

Soy, en estas llanuras que ningún salvador registra,
una espiga de chapa,
recubierta del óxido con que a menudo
el existir desampara.

La velocidad con que marcho
es la puerta de entrada
al infierno o al paraíso,
pero lejos de mi, ya quedaron,
esas miserias de premio y castigo.

Soy un Dodge Polara, soy un Dodge Polara !!!

... y de repente desacelero.

sábado 1 de noviembre de 2008

La Canción Más Hermosa Del Mundo

Sé que no la escribió La Mona, y no me importa. Para mí es un tema de él y es, además, la canción más linda del mundo. A veces, cuando vivir es el costado más aburrido de la vida, yo pongo esta canción a todo volumen y soy atravesado por certezas y abismos. Entonces continúo.
OH SEÑOR, AYÚDAME A VIVIR
Todo el mundo la miraba
yo también me preguntaba,
no es posible que haya vuelto
al lugar donde la amé,
por eso fui a echarle en cara
que ella estaba equivocada,
y que ya no siento nada
hace tiempo, la olvidé.

Siempre fue tan orgullosa,
egoísta y ambiciosa,
un día me devolvió
el anillo que le di,
y buscando otros caminos
voló como una paloma,
y yo como un pajarito
triste y solo me quedé.

Oh señor,
ayúdame,
ábreme las puertas de la libertad,
no quiero cadenas
que torturen más mi corazón,
ya pagué las consecuencias del amor
que tuve ayer,
quiero vivir.

Caminé bajo la lluvia
el agua me está cayendo,
tan solo en mi pensamiento
su bella imagen quedó,
y solo como un peregrino
quise dar luz a mi sombra,
y que cesara el diluvio
que había en mi imaginación.

Así fue pasando el tiempo
hasta que logré que un día,
la sonrisa de mis labios
de nuevo volviera a mi,
después de curar mis heridas
otra vez la muy maldita,
se ve que quiere el cariño
y el amor que le obsequié.

Oh señor,
ayúdame,
ábreme las puertas de la libertad,
no quiero cadenas
que torturen más mi corazón,
ya pagué las consecuencias del amor
que tuve ayer,
quiero vivir.


viernes 31 de octubre de 2008

Amarras Negras

Esta es mi respuesta a tu tristeza: más tristeza.

No se puede llevar sobre la espalda amarras negras,
anclas de baba. Esta es mi respuesta a tu pregunta:
todos tenemos, en las costillas, un bebe de odio,
un bebe de llanto y otro de alegría,
los tres han de crecer por igual, los tres se nutren
de tu día a día, de tu noche a noche;

todos tenemos en la pantalla de nuestro pecho,
indeleble, la proyección de una película,
la que prefieras; y de espectadores
el bebe de llanto, el bebe de odio y el de la alegría.

No se puede llevar sobre la espalda, agónico,
al campeón mundial de los pesos pesados,
pesa mucho y habla el idioma que no entendemos,
mejor sentarlo en la última fila
detrás del llanto, del odio y la alegría
y ponerle en la mano pochoclo, tutuca o lo que el quiera,
pues pesa mucho y habla el idioma que no entendemos.

Yo ya no quiero vegetar contradiciendo,
no me interesa vivir feliz rodeado por infelices,
eso no es bueno, no me engrandece saberme sano
entre tanto enfermo, - eso enferma -, dentro de mí
también están el bebe de llanto, el de la alegría
y el que maldice cuando muerde el pezón de leche,
hoy les puse la película donde el malo no desanda
ni desata las amarras que lo atan a la vida,
simplemente, cada tanto, se aprieta las costillas
y se elevan las tres voces: la del odio, la del llanto
y la alegría. Eso es todo. La tristeza es adjetivo.

El campeón mundial de los pesos pesados
se ha quedado dormido, ya no debes cargarlo.

Una Historia Conocida

Diego " Rocky " Giménez fue condenado a tres años de prisión efectiva
por robo calificado y otras desventuras.
¿ Que más decir ?.
No pudo ser. No es una lástima.
Simplemente no pudo ser.
Es, al fin de cuentas, una historia conocida.

jueves 30 de octubre de 2008

NO ME DEJES MORIR

No me dejes morir.
No lo hagas.

No me dejes morir.
Yo bajaba por la San Juan
a 43 kilómetros por hora,
iba a tu encuentro,
era feliz.
No me dejes morir.
No lo hagas.

Yo no se por qué
este maldito vicio
de confundir la subida
con la bajada.

No me dejes morir.
No lo hagas.
Yo tenía un manojo de llaves
que abrían todas las puertas,
ahora perdí el manojo
y no sé para que
sirven tantas montañas.
No me dejes morir.
No lo hagas.

RAÚL GOMEZ JATTIN



DE LO QUE SOY

En este cuerpo
en el cual la vida ya anochece
vivo yo.

Vientre blando y cabeza calva.
Pocos dientes.
Y yo adentro
como un condenado.
Estoy adentro y estoy enamorado
y estoy viejo.

Descifro mi dolor con la poesía
y el resultado es especialmente doloroso.
Voces que anuncian: ahí vienen tus angustias,
voces quebradas: pasaron ya tus días

La poesía es la única compañera
acostúmbrate a sus cuchillos
que es la única.

miércoles 29 de octubre de 2008

TENES RAZÓN

Si,
soy una mierda,
pero mierda enamorada.

DIEGO A. MARADONA

Hoy 30 de octubre Maradona cumple años. Ayer fue elegido director técnico de la selección. A mi me deslumbró verlo jugar, como una cercanía a la luz cegadora del sol, pero más me deslumbra cuando habla. Como a tantos vencidos, Maradona me redime, ¿ vencido, yo ?, ¿ por quien ?, por mi mismo. Por no tener la cualidad mejor entendida de los argentinos: la cobardía. Dicen que se contradice, y si, se contradice, Whalt Whitman les dio la respuesta: contiene multitudes. Tiene prohibida la entrada a Japón, a Estados Unidos y Australia. Se peleó con todos los poderes establecidos, y cada tanto lo sigue haciendo. Es amigo de Evo Morales, De Hugo Chávez, de Fidel Castro. Si se fijan quienes lo odian entenderán por qué lo quiero. Comprendió, desde joven, que la vida es para perderla, eso lo vuelve eterno, por eso deja, a cada paso, una estela de vida. Lo que queda en claro, a través de las encuestas, es que el noventa por ciento de los argentinos no lo quiere como director técnico. Querer es entender. Querer es perdonar. El noventa por ciento de los argentinos no lo quiere. Algunas veces es lindo saberse minoría. Es lindo carecer de la cualidad mejor entendida de los argentinos

YA NO TE ESPERO - SILVIO RODRIGUEZ


Ya no te espero. Llegarás, pero más fuerte. Más violenta la corriente dibujándose en el suelo de mi pecho, de mis dedos. Llegarás con mucha muerte. Ya no te espero. Ya eché abajo ayer mis puertas. Las ventanas bien despiertas al viento y al aguacero, a la selva, al sol, al fuego. Llegarás a casa abierta. Ya no te espero. Ya es el tiempo que fascina. Ya es bendición que camina, a manos del desespero. Ya es bestia de los potreros saltando a quien la domina. Ya no te espero. Ya estoy regresando solo de los tiempos venideros. Ya he besado cada plomo con que mato y con que muero. Ya se cuándo, quién y cómo. Ya no te espero. Ya he liberado a tu patria, hija de una espera larga. Ya hay un primero de enero que funda a sus compañeros con la sed de mi garganta. Ya no te espero. Porque de esperarte hay odio, en un noche de novios, en los hábitos del cielo, en madre de un hijo ciego. Ya soy ángel del demonio. Ya no te espero.

martes 28 de octubre de 2008

27 / 10 / 2008

Como un cornalito,
así pensé un día
freírme en el aceite
de tus piernas.

Después amanecer
sobre una blanca
servilleta de papel,
reposado y frito.

O como un cubito
de hielo en el vaso
carnal de tu boca,

evaporarme
de a poquito,
como hace el cubito
en el fernet con coca.

LAS NIEVES DEL KILIMANJARO

Tuve, últimamente, dos sucesos afortunados. Uno es la trilogía de Primo Levi. El segundo es los cuentos completos de Ernest Hemingway. Entre ellos Las Nieves del Kilimanjaro. Hemingway logra con este cuento lo mismo que el hizo con una de sus escopetas favoritas: volarse la cabeza. Pues a mi me la voló. Estas son, para mí, sus mejores momentos, las mejores esquirlas:
- El amor es un montón de estiércol – dijo Harry -. Y yo soy el gallo que se sube encima a cacarear.
- Si tienes que morirte – dijo ella-, ¿ es absolutamente necesario que aniquiles todo lo que dejas atrás ? Lo que quiero decir es: ¿ tienes que llevártelo todo ? ¿ tienes que matar a tu caballo, a tu esposa y quemar tu silla y tu armadura ?
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Ella no tenía la culpa de que cuando se conocieron él ya estuviera acabado. ¿ Cómo iba una mujer a saber que no pensabas nada de lo que decías; que hablabas sólo por costumbre y para sentirte cómodo ? En cuanto él dejó de ser sincero, tuvo más éxito con las mujeres que cuando les decía la verdad.
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.... y ahora, si así acababa todo, y él sabía que así iba a acabar, no debía volverse como algunas serpientes, que se mordían a sí mismas porque se habían roto el espinazo. No era culpa de esa mujer. De no haber sido ella habría sido otra. Si había vivido en una mentira debía intentar morir en la misma mentira.
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Todos debemos tener madera para hacer lo que hacemos, se dijo. Lo que hagamos para vivir es lo que mide nuestro talento.
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Hemos hecho bien en dejar de reñir, pensó Harry. Nunca había reñido mucho con aquella mujer, mientras que con las mujeres que había amado había reñido tanto que al final, de manera irremediable, la corrosión de tanto reñir había matado todo aquello que compartían. Él había amado demasiado, había exigido demasiado y había acabado destruyéndolo todo.
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No, se dijo, cuando todo lo que haces lo haces con demasiada insistencia y demasiado tarde, no puedes esperar que quede nadie a tu alrededor. Todo el mundo se ha ido.

HOTEL CADÁVER

Lleno de vida, ahora, compacto, visible ...

Whalt Whitman


¿ Se han puesto a pensar, ustedes,
los estudiantes universitarios, lo miserables que son ?
¿ Se han puesto a pensar en el cerebro de Albert Einstein
más grande, en peso y masa, al de cualquiera de nosotros ?.
¿ En el cerebro de Walt Whitman, tan parecido al de Einstein,
y por lo tanto tan ajeno a los nuestros ?
¿ Se han puesto a pensar en el cansancio de los peinados,
y en el artrítico-cansancio de la mano
que todos los días enciende la televisión en la vidriera del centro ?

¿ Se han puesto a pensar, ustedes, los estudiantes,
en los patios de piso de tierra,
en los baños de piso de tierra,
en las piezas de piso de tierra,
y en el insulto carnal, crítico, logrado, al borde de la astilla ?

¿ Se han puesto a pensar la gota de sangre
empujando la yerba dentro del mate
a un metro por encima del piso de tierra
y ½ metro por debajo de la muela y la sonrisa ?

Sí, se han puesto a pensar y el plato de arroz delante de sus ojos era verde
y el plato de fideos delante de los míos era rojo, y entre un plato y otro
la escala cromática se vuelve insalvable para ciertos cerebros,
se han puesto a pensar y han pasado a ser mis enemigos,
Ernesto Guevara dixit:
“ mis amigos son amigos mientras piensen políticamente como yo ”
enemigos en la cobardía, ni los atacaré por la espalda ni lo harán conmigo,
porque somos enemigos
y somos el milagro de millones de hombres conviviendo
a pesar del increíble odio que se profesan, unos a otros.

Lleno de odio, ahora, compacto, visible,
lleno de un odio compacto rebalsando la caja de cartón prensado
que pedí en la verdulería para empacar mi odio,
lleno de odio, siendo en la forma en que es mi dolor,
- el dolor es un tesoro, la risa es un tesoro, la infancia es un tesoro -,
lleno de pececitos negros y anaranjados
que nadan alegres dentro de mi cabeza,
saltan, se muerden y cruzan de vereda para odiar y odiarse
y a la hora del almuerzo y a la hora de la cena
organizan el banquete, primer plato: mi cerebro,
cerebro en salsa golf, cerebro al horno, con papas y cebollas,
cerebro en ensalada, a la pimienta, en dientes de ajo, cerebro al vino tinto,
un cerebro que da de comer a una jauría selvática de pececitos
negros y anaranjados que odian a pleno corazón,
y tiene una cocina, sartén con mango negro, llena la heladera
y ruedan las naranjas como bowling debajo de la cama.

¿ Se han puesto a pensar, ustedes, los estudiantes, lo miserables que son ?.



Entre Julio y Agosto 2001 Córdoba

domingo 26 de octubre de 2008

FACUNDO CABRAL

Esta entrevista la realicé con mi hermano Hernán en el año 2002. La ofrecimos en dos revistas que durante un par de años circularon en Córdoba y nunca la quisieron publicar. Y fue mejor así.

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LA VIDA EXAGERADA
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Con media hora de atraso Facundo Cabral sale a escena, toma el micrófono y dice: “Sepan ustedes que están ante un hombre libre y feliz”. 600 personas, en su mayoría ancianos, lo aplauden.
El día anterior, ha cumplido con una parte de su rito en Córdoba: la entrevista con Rony Vargas. Aguardamos en la puerta de LV3. Dentro, el reportaje se extiende por diversas formas de misticismo. Continuo oyendo y recuerdo la sentencia nietzcheana, ‘Dios ha muerto’. Si nos da la entrevista, no voy a preguntarle de Dios, me fatiga cuando hace lobby por él (altísimo). Mientras espero, me doy cuenta que es la primera vez que piso los pasillos de esta radio, tras un cristal se exhibe la programación de la emisora. El mármol, las luces, las letras en molde nombrando ‘Cadena 3’, me evocan alguna escena del Citizen Kane de Wells. Supongo que el recuerdo no es casual. Ahora, por los parlantes, la voz de Cabral habla de su propia muerte con un estoicismo tierno que no es resignación.
Ha pasado media hora, ha concluido la entrevista, por el pasillo vienen Cabral y su representante. Un cáncer de huesos ha restringido los movimientos de Cabral a pasos cortos y lentos. Lleva anteojos oscuros, y sus ojos, que durante dos años han sabido de la ceguera, apenas le permiten ver. Sin embargo, de no ser por el bastón, da la sensación de un hombre sano. No representa 66 años de edad. Lo abordamos, le pedimos la nota. Nos dice que sí. “No hay problema muchachos”. Por la noche toca en Villa María. “Pasen mañana por el hotel”; nos indica mientras ingresa, con dificultad, a una 4 x 4.

La clase media

“Nunca viví en el término medio. Por eso yo no tengo derecho a hablar ni de la familia ni de la política porque yo nunca fui clase media. Viví con los más miserables y con los mejores, tuve una vida absolutamente atípica: un tipo que nace en la calle y termina cantando invitado por Rainiero, un tipo que es analfabeto hasta los catorce años y termina cantando en Harvard. He conocido gente muy grande y muy baja y, en cambio, no he conocido a la gente normal. Nunca hice una familia pero me metía en el Calypso con Cocteau. ¿Sabes cuál es el hombre con el que más tiene que ver mi vida ?, con Henry Miller. De joven, lo leía muchísimo. Por supuesto, nos diferencia el hecho de que yo tengo mucho menos talento, sin embargo tengo más países. Lo fui a buscar varias veces a Missouri pero no lo pude conocer. Hay hazañas en mi vida de las que estoy orgulloso, Ray Bradbury conoció a Krishnamurti por mí, Bradbury tenía adoración por Krishnarmurti y Krishnarmurti no sabía quien era Bradbury porque no leía ficciones. Vinieron los dos a un concierto mío, yo los presenté y al otro día desayunamos en la casa de Bradbury con Krishnamurti. Alguna vez junté a Borges con Sábato, el otro día reconcilié a mi ahijado con su madre. Con orgullo puedo decir que muchísima gente se ha separado de su marido o de su esposa por mí, y me lo han dicho, una portorriqueña me dijo: “ Nunca voy a olvidar su último concierto señor Cabral ”, “ ¿ Por qué señora, tanto le gustó ? ”, “ Sí, me gustó el concierto, pero yo lo recuerdo porque usted me decidió a separarme de mi marido. Me separé al día siguiente y nunca voy a dejar de agradecérselo.” Eso es muy Milleriano.

Borges y Cabral

En el bar del hotel nadie conoce a Facundo Cabral. Algunas mesas más allá, almuerzan las nuevas incorporaciones de Belgrano. Los jugadores comen en silencio, unos miran la TV, otros miran de reojo al tipo al que le están haciendo la nota. Por puro azar, llevo conmigo un libro de Borges, ‘ El hacedor ’, Cabral lo ve y sonríe.

-Borges decía que había dos Borges, uno era el que daba entrevistas, al que le sucedían las cosas importantes y otro era el escritor, el hombre. En tu caso, ¿ ocurre algo similar ?

-No, yo soy el mismo y también él era el mismo solo que sabía sacarle partido literario a la situación. Faulkner sostenía que “ si metés la moral se acaba tu obra ”. Me gusta eso, el escritor tiene que estar libre, la moral te limita. Borges lo hacía porque era muy ingenioso. Además ¿ por qué condenar un hombre a la verdad ?, Borges era divertidísimo. Fuimos muy amigos, inmensamente amigos, si algo como eso se puede decir. Yo lo he visto lagrimear conmigo mientras le cantaba ‘ Pobre mi madre querida ’, ¡ Esa cosa tan simple a ese hombre tan sofisticado intelectualmente ! Yo cantaba “ pobre mi madre querida,/ cuando disgustos le doy,/ cuantas veces a escondidas,/ llorando triste y vencida en un rincón la encontraba ... ”. Lo he visto lagrimear con esa canción casi vulgar, me apretaba el brazo y me decía: “ Termínela, por favor, Cabral ”. Se emocionaba mucho. Yo lo amé, lo amo, vivo con él, todo el tiempo estoy con él ( saca del bolsillo de su campera el libro Conferencias, de Borges ). Tengo 17 poemas inéditos que me regaló, sólo yo los conozco, cuando muera los dejo en un lugar de la Argentina y en la Universidad de Columbia. Yo canto una cifra, “ Si el hombre es lo que ama ”, en la que enumero lo que soy a partir de lo que amo, es borgeana la idea, un día él me dijo: “ Si usted es lo que ama Cabral, usted recuerda poesía mía que yo ya he olvidado. Usted ama mis textos más que yo, hágame el favor, en el escritorio, en el primer cajón de arriba, mano izquierda, hay unos poemas. Por favor, lléveselos, usted los ama, yo no. Son suyos ”. 17 poemas inéditos que nadie conoce, ni María Kodama.

Cuando cita a Borges, Cabral imposta la voz, aferra la empuñadura de su bastón y hace una imitación fiel, exacta en temblor de la voz y en los movimientos de la cabeza. Toma un poco de vino, le pide un cigarro a su representante. Borges lo predispone a recordar.

-¿Cómo conociste a Borges?

-Yo lo veía pasar, todas las tardes, nos juntábamos en un barcito de diez mesas con Berni, con Marechal, con Mujica Lainez, con Piazzola, ¿ sabés lo que era ver pasar a Borges todos los días? Lo llevaba Fany, del brazo. Para mí pasaba Sócrates, y se interrumpía toda conversación. Yo, que soy de ir a buscar a la gente, no me animaba a saludarlo porque pensaba que iba a interrumpir su tránsito de evolución a la literatura. Cobardemente, en Roma, y digo cobardemente porque estaba muy lejos, hice un long play en homenaje a él. La RCA Victor me propuso grabar un disco, entonces yo, en lugar de canciones, - porque la gente siempre escuchó más lo que yo cuento y digo, mis canciones son muy secundarias -, les propuse grabar un texto hablado, no canciones, y ellos me dijeron: “ Cabral, no nos animábamos a decírselo pero nosotros también queríamos eso ” y grabé un long play que se llama, descaradamente, A Jorge Luis Borges. Empezaba diciendo: “ Nos une el mismo amor a Whitman, el mismo espejo, la eternidad y el movimiento, nos une la diferente manera de ver las mismas estrellas, el arco que somos, la flecha que es el verbo... ” fue un éxito en Europa. Paralelamente a eso Borges va a Inglaterra, año 1973, a Cambridge y a Oxford a dar una conferencias de literatura inglesa. Un crítico italiano fue de Roma a Inglaterra y le llevó el disco. Pasa un año. Vuelvo a Buenos Aires, voy caminando por la calle Lavalle y se me acerca un señor que me dice: “ Señor Cabral, yo soy el editor de Jorge Luis Borges, el maestro me pregunta siempre que es de su vida y que si lo veo por Buenos Aires le haga saber que lo quiere conocer ”. Yo que siempre estuve orgulloso de no tener miedo ese día tuve pánico. Ahí me di cuenta que había escuchado el disco y me sentí hasta un poco desilusionado de que Borges me escuche. Yo me decía, él escucha a Melville, a Conrad, a los viejos cuenteros de Las Mil y Una Noches, no a mí. Eran las diez de la mañana y el editor me dice “ ¿ Por qué no me acompaña al teléfono? ” Yo temblaba, llama a Borges: “ Maestro, estoy con Cabral ”. Y Borges le dice “ Pásemelo al teléfono ”. Tomé el teléfono, balbucee: “ Maestro ... ”. “ Señor Cabral, nos une el mismo amor a Whitman, el mismo espejo, la eternidad y el movimiento, ¿ cuando voy a tener el gusto de conocerlo ?”. Me preguntó: “ ¿A las siete le queda bien?, Maipú esquina... ”. Lo interrumpí: “ Sí maestro, sé donde vive usted ”. Sabía porque había subido muchas veces y no me animé a tocarle el timbre. Llegué quince minutos antes. No estaba. Sentado en un sillón, yo esperaba y pensaba, qué puedo hablar con Borges, me van a faltar vocablos, me va a faltar una buena sintaxis, me voy a quedar mudo, lo que en principio pasó. A las siete en punto llegó Borges. Abre Fany y me anuncia. “ Ah !, señor Cabral ”, me dice y me acerco, estrecho su mano y le digo algo que tenía que decir de una vez:“ Maestro, yo a usted lo amo ”. Nunca le había dicho algo semejante a un hombre. Y él, que era tan de tomar distancia, muy inglés, me dijo “ Señor Cabral, si me ama deme un abrazo, por favor ”, nos dimos un abrazo y sentí que estaba abrazando la inteligencia, sentí que abrazaba lo que quedó de la biblioteca de Alejandría. Me repitió: “ Nos une el mismo amor a Whitman... ”. Eran las siete de la tarde, me fui a las tres de la mañana. El primer día, ocho horas. Después de eso cuando yo llegaba a Ezeiza lo llamaba y el me decía “ Véngase a casa por favor ”, entonces yo le contaba el mundo y él me contaba, por ejemplo: “ Sí, Carriego venía los sábados a la tarde a conversar con mi padre ... ”. En ese época su madre aún vivía pero murió al poco tiempo. Yo estaba en México, me enteré por el noticiero y desde allí lo llamé, él me dijo “ Señor Cabral, ayer enterramos a una persona, pero hemos muerto dos ”.

Teresa, de Temperley

“ A la que más amé era de Temperley. Se llamaba Teresa y era de una promiscuidad extraordinaria. Le escribí como 250.000 canciones y la reencontré en Suecia y después en Ibiza donde finalmente se quedó. Se fue allí con un sueco obseso y conciso, un maniático sexual. Teresa solo quería fornicar y a mí eso me enamoró profundamente. Fue una de las mujeres más bellas que vi en mi vida. Yo podía pasarme horas mirando como se desnudaba y se bañaba. Me sentaba horas frente a la ducha y todavía hoy, a los 66 años no me olvido y la amo y me ama. Cada tanto la reencuentro en algún lugar, ya no hacemos el amor pero me dice “ ¿ querés verme ? ”. Hace dos años la vi por última vez, vino a las cinco, subimos dos cafés a la habitación, el de ella se enfrío. Caminaba, se desnudaba y yo gocé mucho de verla. Fue muy generosa conmigo”.
Cabral se calla un instante y agrega: “A mi edad me he convertido en un buen voyeur”.

Lo inverosímil

“Mi caso es raro porque mi vida suena a ficción y, sin embargo, es absolutamente real. Yo cometo el error, a causa de haber sido muy introvertido de joven, de ser demasiado extrovertido ahora. Ocurre que cuento todo, que muestro todo, entonces incurro en el riesgo de que suene fantástico lo que es absolutamente real. Una vez estaba junto a Borges y un señor muy importante de la literatura, cuyo nombre ahora no quiero recordar, me pregunto: “ Cabral, ¿ para cuándo la novela ? ”. Borges, que escuchaba, intervino: “ Estoy seguro que el señor Cabral nunca se va a rebajar a la novela porque su vida toda es una saga ”.
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El espacio que Cabral ocupa en el inconsciente colectivo se va adelgazando hasta el olvido. La gira que lo trae a Córdoba comenzó hace unos días. “ ¿ Cuántas personas había en La Plata ? ” – pregunta Cabral. Sentado a un costado, con los brazos cruzados, el representante le contesta: “ 142 ”. El gordo que lo representa tiene cara de sueño y un vaso de vino al lado.

- En alguna vieja grabación, decías: “ Ojalá pudiera llegar al Vaticano para decirle al Papa de turno: ¿ qué haces aquí adentro si los pobres están allá afuera ? ” ¿ Todavía le preguntarías lo mismo ?

-No, ya no. Y no digo que este arrepentido pero ahora no lo haría. ¿ Sabes a que me llevó la edad ? A respetar, si no me interesa lo tuyo sigo mi camino pero no me demoro en la agresión. Eso es uno de los males argentinos, y yo soy un producto netamente argentino, bueno... aunque no tanto como Moria Casán. La frase, además, no es mía, es de San Francisco y la pronunció en el Vaticano mientras lo echaban a patadas. Sin embargo, ahora no me metería con un hombre que representa a unos 500 millones de seres humanos en el mundo. Eso más allá de que esté de acuerdo o no, ¿ a quien carajo le importa si estás o no de acuerdo ? Eso es baladí, diría Borges, “ la opinión es baladí ”. Yo fui a decirle a Pinochet: “ Vengo a decirte lo mismo que le dijo Moisés al faraón, deja en libertad a mis hermanos ” y a los dos minutos estaba preso en un sótano del Palacio de la Moneda. Me enorgullezco de ese atrevimiento pero hoy no lo haría, hoy gozo la tranquilidad. Estuve demasiados años siendo un tipo muy guerrero, ahora trato de no herir. Un día, un periodista me dijo: “ Pero entonces usted perdió el fuego ”. No, antes mi fuego quemaba, ahora ilumina. No quiero colaborar con el odio, a mi me hizo mucho mal. Una de las causas de las enfermedades terminales es el rencor y yo lo primero que tuve fue un tumor en un testículo. Mirá que coincidencia, yo que fui gran fornicador. San Agustín dice: “No busques ni la verdad ni al culpable fuera de vos”.

-Sonás como alguien que esta convencido de todo.

-¡No! no estoy convencido, estoy excitado.
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En un capítulo de Los Simpsons, Bart camina por una calle de Springfield y tararea ‘No soy de aquí ni soy de allá’. Cabral recuerda ese capítulo y sonríe.

-Sin la música, sin la guitarra, ¿ hubieras sido Facundo Cabral ?

-No, no hubiese podido sacar de adentro todo lo que sentía. La música fue mi conciencia externa, me obligó a salir de la introversión. Amo la guitarra, cuando voy a un cuarto con dos camas, la mejor cama se la doy a la guitarra. Si no hubiera cantado se me hubieran muerto los amores adentro, en el sur de la provincia de Buenos Aires. Y hoy sería un obeso, calvo, lleno de bronca y de odio a la vida, un resentido, casado con una imbécil y habría criado hijos idiotas y esperado las vacaciones para ir tres días a pescar a Santa Teresita con mucho odio.-




EL REY PELUSA

El primer casette que compré de cuarteto se llamaba “ Hecho en Córdoba ” . Era de Pelusa. Traía temas como “ Símbolo Sexual ”, “ Bajo la Cama ” o “ Basta de Andar ”, Llegué a mi casa a la una y cuarto de la tarde y ya habían terminado de comer, un mes después, la cinta, gastada, continuaba recorriendo el largo de su extensión catorce o quince veces por día. Era el año 1987, vacaciones. Recuerdo lo que aquí recuerdo porque ahora Pelusa trabaja en una pizzería, en Miami, donde se tuvo que ir porque en Córdoba hacía tiempo que había dejado de ser el rey. Y recuerdo lo que recuerdo porque ayer quise comprar por cuarta vez el mismo casette: hace años ha dejado de editarse. Parafraseando a Onetti, puedo decir que la música, como el amor, es maravillosa y absurda e, incomprensiblemente, visita a cualquier clase de almas. Es en vano que me digan que Pelusa canta mal. Por aquel año, 1987, todas las voces sonaban hermosas.

sábado 25 de octubre de 2008

LA TRILOGÍA DEL AMOR

sé que al principio fueron las dos primeras frases y después, el acontecer sumó la tercera, contundente. bendito el gobierno que predispone al padre contra el hijo, al rico contra el pobre. bendito el gobierno que, por un tiempo, inutiliza las palabras, sólo vuelve valederos los hechos. bendito ese gobierno, donde quiera que se dé. esta es mi trilogía del amor.

NO OLVIDAMOS
NO PERDONAMOS
NO NOS RECONCILIAMOS